Evo y los medios de comunicación

por Maggy Talavera 

El presidente Evo Morales parece haber logrado de los medios de comunicación –y hace cuestión de celebrarlo- lo mismo que pudo arrancar de los empresarios y otros sectores productivos: sumisión, por no decir connivencia. Bueno, no diremos “los medios”, porque tampoco son todos, sino un 80 o 90%, como él mismo se ha encargado de dejar claro en una entrevista concedida a El Deber y publicada en la edición estelar del 24 de septiembre, fecha de la efemérides de Santa Cruz.

El periodista pregunta al Presidente: “Usted dijo que los periodistas somos su principal oposición. Ahora se dice que PAT, Full TV y ATB son amigables con el Gobierno, ¿esa percepción también cambió?”. Y el Presidente responde: “También está Gigavisión… Antes sentía que el 80 o 90% de los medios eran mis opositores.  Ahora quedan 10% o 20% de opositores”. El mismo tenor de la pregunta, cambiando sólo “periodistas” por “empresarios”, podría obtener sin duda una respuesta con el mismo tenor.

Y no es que periodistas y empresarios sean la misma cosa, aunque muchos periodistas parecen más empresarios que trabajadores de la prensa y no pocos empresarios se las dan de periodistas. Pero, más allá del juego de palabras, está el verdadero juego al que apuesta el Presidente y la cúpula que gobierna con él: la consolidación de un proyecto hegemónico cultural (“supremacía que ejerce un Estado o pueblo sobre otros por tener superioridad política o económica sobre ellos”, define la RAE), como muy bien se ha encargado de recordar a todos su asesor de comunicación, Walter Chávez, en su columna “Evo, Santa Cruz y la revolución”, que publicó en ERBOL la semana pasada.

Subrayo “recordar”, porque los ideólogos del MAS nunca han omitido esa información, aunque tengo la sospecha de que muchos de los actores de la política nacional que se disputan curules, tarimas y cámaras todavía no se han enterado de ello, o porque no leen lo que escriben los “soldados de la revolución”, o porque hay cada vez menos medios “opositores” (o sea, que sacan a luz lo que la “revolución” quiere enterrar en lo más profundo de la tierra), o porque no entienden un carajo de política. Perdón por el carajo, pero como dijo Vallejo, “quiero escribir (solo), pero me sale espuma…”. ¿Cómo no, si a siete años de ejercicio del poder bajo el liderazgo (no precisamente el mando) de Morales todavía hay muchos que lo ignoran?

Creen que éste es un gobierno más, y no lo es. Creen que le han “doblado el brazo”, porque de pronto el Presidente va a Expocruz, almuerza con los empresarios, concede algunas entrevistas (al 80 o 90% de los medios que dicen “la verdad” que él quiere oír) y dizque acepta las autonomías. Pero, ¡qué lejos están de la realidad!

No lo digo yo. Lo dice Chávez en su artículo. Sobre Evo en Expocruz: “Lo que acaba de pasar en Santa Cruz de la Sierra, la entrada de Evo Morales a la feria, es un paso más de la Revolución, en ese largo camino hacia la conquista de la hegemonía”. Sobre Evo y los empresarios: “La Revolución no pierde al incluir al empresario, al contrario gana, porque por vez primera esa minoría –que culturalmente era (y seguramente seguirá siendo por algunas generaciones) portadora de un pensamiento colonial, blancoide, racista– acepta la democracia de las mayorías, la Revolución y a su líder indígena, antiimperialista”. Y sobre las autonomías, Chávez asegura que Evo no erró al decirles “no”: “Si Evo decía sí a las autonomías y a los estatutos autonómicos elaborados bajo influencia de los poderes regionales, quizás hoy no habría Revolución”.

Muchos creen, por último, que pueden negociar con Evo y ganar algo, así sean migajas, o callar verdades y repetir clichés –eso por ejemplo de “medios opositores” a los que desvelan lo que el poder quiere ocultar- para sobrevivir en libertad. Pero no. Lo que aparenta ser una concesión del Presidente sólo es un movimiento táctico más para abrir “las posibilidades de inclusión en el proceso de nuevos cuerpos sociales que, en el fondo, permiten expandir en el tiempo la revolución”, Walter dixit. Por lo visto, 80 o 90% de los medios figuran entre esos “nuevos cuerpos sociales” incluidos.

Fuente: Pagina siete, 1.10.13 por Maggy Talavera, periodista. Directora de Semanario Uno de Santa Cruz.

Clarín vs. Prisa: una pelea continental

Por Pablo Sirvén

En la central de Prisa, en España, están que trinan con Clarín. Consideran que una nota publicada en ese diario el lunes último precipitó que el directorio de Afsca se echara para atrás, justo cuando iba a proceder a tratar, y seguramente a aprobar, la adecuación de esa emisora a la ley de medios.

No es el primer choque entre los dos poderosos multimedios, aunque las razones de los encontronazos son bien diferentes. En 2004, cuando la principal empresa de comunicación de la Argentina temió una virtual alianza entre el entonces presidente Néstor Kirchner y el grupo español, interpuso, por medio de una radio de Trenque Lauquen, una de sus famosas cautelares con el fin de trabar la transferencia de acciones de Radio Continental entre su anterior dueño, Telefónica, y sus actuales moradores (Prisa). Argumentaba que Prisa se valía de una subsidiaria en EE.UU. (Grupo Latino de Radio) para acogerse al tratado de inversiones recíprocas con EE.UU. implementado durante el menemismo. La objeción iba por el lado de que por más que esa compañía estuviese en Miami, sus capitales eran españoles y entonces el acuerdo no corría.

Pasaron los años y el común enfrentamiento con el kirchnerismo acercó las posiciones entre Clarín y Prisa, que suelen apoyarse periodísticamente en sus respectivas críticas contra el régimen argentino. Tanto la Presidenta como varios de sus principales funcionarios acostumbran a aludir de manera áspera al holding español.

Lo cierto es que las diferencias han vuelto a surgir y todo por culpa del plan de adecuación que Afsca lleva adelante para que las empresas audiovisuales se adapten a los requerimientos y limitaciones de la ley de medios.

El esperado “7-D” de 2012 fue el día en que el Gobierno cifró desmesuradas esperanzas en ver desmembrado al Grupo Clarín, pero pasó sin pena ni gloria ya que la controversia siguió escalando judicialmente hasta la Corte Suprema, de la que se espera un fallo definitivo antes de fin de año.

En esa misma fecha, Prisa alegó en un largo escrito que su adecuación se consintió de hecho con los decretos de 2006 del propio Néstor Kirchner que otorgó licencias en el interior a la Cadena Continental. Y, por si fuera poco, a partir de la ley general de la comunicación audiovisual española, firmada por el rey Juan Carlos en 2010, se incluyó la reciprocidad en las inversiones entre España y la Argentina, tal cual lo indica el apartado 4 del artículo 26 de la citada norma.

Como ese párrafo puede prestarse a diversas interpretaciones (aunque se lee claramente que el límite en las inversiones de países que no formen parte de la Comunidad Europea se fija en un 25 por ciento), la gente de Prisa solicitó un dictamen de la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones en el que por escrito, pero en potencial, se afirma que “no existiría impedimento para que inversores argentinos llevaran a cabo la inversión en una empresa titular en España de licencias de comunicación audiovisual en porcentaje y forma equivalentes”. Es decir que a un 100 por ciento, como lo hace Prisa aquí mediante la empresa que ha creado para tales fines (Corporación Argentina de Radiodifusión).

Pero el diario de mayor venta en el país lo ve distinto ya que considera que es un “nuevo caso escandaloso de aplicación selectiva de la ley, que revela que el único objetivo del Gobierno es ir contra Clarín”, algo con lo que insistió en su newsletter “Nuestra palabra”.

A partir de la profunda y aún vigente crisis económica en España, Prisa concentra ahora la energía en sus operaciones latinoamericanas, donde la radio ocupa un lugar clave en varios países. Pero si la transferencia se sigue demorando, el holding español no estaría dispuesto a seguir enjugando el déficit de la emisora, cuyos ingresos mensuales ascienden a 6 millones de pesos y un lugar menguante en su sintonía (está cuarta, en AM, detrás de La Red, y en el rating general; sumando las FM, se ubica en un relegado puesto 13).

Pero si Prisa diera un paso al costado, ¿en qué manos podría caer Continental teniendo en cuenta que el kirchnerismo ha colonizado con mayor virulencia la radiofonía más que cualquier otro sistema de medios?

Continental mejora su audiencia y facturación de 17 a 21 (Nelson Castro/María O’Donnell), pero pasa lo contrario de 9 a 13 (Víctor Hugo Morales) y con la mustia tira deportiva nocturna de Competencia . Magdalena Ruiz Guiñazú atraviesa su último año en la primera mañana (le ofrecieron una columna en la semana y un espacio los sábados que no aceptó) y Fernando Bravo consigue más audiencia al término del ciclo de Jorge Lanata en Radio Mitre.

Continental deberá definir en estos días si compra o no los derechos de la transmisión del Mundial de fútbol que se llevará a cabo el año próximo en Brasil. Las autoridades de la emisora mantienen al respecto conversaciones con el formidable relator charrúa, cuyo contrato vence a fines del año próximo. Aunque sigue pendiente la reiterada invitación a sumarse a Radio del Plata y a transmitir el Mundial por Canal 7, que le asegurarían fabulosos ingresos, muy superiores a los ya altísimos que percibe en Continental. Teniendo en cuenta que el ciclo de diez años del kirchnerismo ingresa en su última fase, tales oportunidades se presentan como únicas..

Fuente: La Nación, 29.9.13 por Pablo Sirvén, periodista argentino

Las mujeres ocupan sólo el 20 por ciento de los puestos directivos en medios de comunicación

La presidenta de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), Elsa González, ha lamentado este miércoles que “sólo uno de cada cinco puestos” de toma de decisión en los medios de comunicación españoles están ocupados por una mujer y ha llamado a conseguir “una sociedad más real que otorgue a la mujer un papel más importante”.

Según ha informado la FAPE, González se ha pronunciado así durante una mesa redonda con motivo de las primeras Jornadas de Otoño de Periodismo organizadas por la Universidad Europea de Madrid, en la que también han participado el director de Estudio de Comunicación, Ramón Almendros; la redactora jefe de Opinión del diario El Mundo, Lucía Méndez; y la periodista de Intereconomía Patricia de Julián.

“Las periodistas se enfrentan a un entorno muy machista, en el que los ojos del hombre son los que mandan, tanto en España como en Europa”, ha señalado la presidenta de la FAPE, tras lamentar que el 80 por ciento de los puestos de toma de decisión son actualmente masculinos.

Méndez, por su parte, señaló que la maternidad el único problema que ha tenido que afrontar en su profesión por ser mujer y defendió que la mirada femenina es distinta a la del hombre en todos los aspectos de la vida, no sólo en el periodismo. Asimismo, apuntó que España es el único país en el que “las presentadoras de televisión son jóvenes y guapas”, algo que, a su parecer, se debe a que los jefes son hombres.

Almendros también se refirió a la maternidad como elemento que pone más dificil a las mujeres su carrera como periodistas aunque incidió en que son ellas quienes “tienen que luchar” por conseguir un cambio, conforme recoge el comunicado de la FAPE.

Por último, Patricia de Julián dijo que nunca ha sentido ningún tipo de discriminación en su carrera. “Las fronteras se las ponen las propias mujeres por miedo”, sentenció al coincidir con sus compañeros en que la periodista sufre una gran dualidad por la maternidad, porque “quieres ser la mejor madre del mundo y a su vez la mejor en lo que haces”.

En la sesión se han analizado los resultados del estudio ‘Igualdad en el periodismo’, desarrollado por Estudio de Comunicación y la propia FAPE.

Fuente: 233grados.com, 26.9.13

El periódico más antiguo del mundo cierra su versión impresa

El periódico más antiguo del mundo, el ‘Lloyd’s List’, termina su edición en papel y pasará a ser digital el 20 de diciembre de 2013. La decisión se ha tomado, según asegura su editor, para “asegurar que el diario siga evolucionando” y así satisfacer la “aplastante demanda digital”.

El periódico, con 279 años de vida, comenzó a editarse en Londres en 1734. Considerado una importante fuente para el mercado del transporte marítimo, empezó como un anuncio en la pared de una cafetería informando sobre la industria marina, momento a partir del cual fue evolucionando.

“Hemos intentado todos estos años ofrecer a nuestros clientes una buena ventaja competitiva y ayudarles a estar informados en los negocios con información contrastada y veraz”, explica su editor, Richard Meade.

“Ahora hemos decidido dar nuestro contenido en cualquier lugar y en cualquier momento, como nuestros clientes demandan. El éxito de lo digital ofrece una oportunidad para mejorar nuestros servicios web. Es por esto por lo que el ‘Lloyd’s List’ será a partir de ahora solamente un servicio digital”, continúa.

En el editorial también explican que la decisión viene respaldada porque solamente un 2% de sus lectores utilizan la versión impresa para acceder a sus contenidos. De ahí que lleven varios años invirtiendo, además de en Internet, en su aplicación para móviles.

Fuente: El Mundo, 26.9.13

Historia y prensa

por Enrique Ayala Mora

Hay muchas formas de acercamiento al estudio de la historia de la prensa. La más conocida es inventariar los periódicos que han ido apareciendo, caracterizarlos y comentar su contenido, así como la personalidad de sus redactores. Es frecuente que se haga una relación con la vida política y se expongan los principales debates surgidos en cada coyuntura.

En nuestro país hay varios buenos ejemplos de esta alternativa. La más notable es la “Historia de la prensa de Guayaquil”, de Camilo Destruge, obra central de nuestra literatura especializada ecuatoriana. Hay gran cantidad de publicaciones sobre la prensa en las provincias. También se han publicado estudios sobre periódicos específicos que han hecho época, o se han escrito libros referidos a grandes periodistas.

Una visión histórica general ofrece “El periodismo en la dialéctica política ecuatoriana”, de Alfredo Albuja Galindo, un aporte notable, entre otros motivos porque es en cierta forma única en el país. Se trata de una historia del periodismo nacional escrita desde la visión del papel político. El autor dice que no es una historia acabada, sino “Apenas una trayectoria del quehacer periodístico en el torrente de nuestra política, agitada, convulsa y hasta turbulenta”. En esa trayectoria, los protagonistas son los periódicos y los periodistas, reconociendo que ambos son parte de un proceso de desarrollo de la sociedad que se da a base de una dialéctica de contradicciones y enfrentamientos, al cabo de los cuales avanzan dificultosamente la libertad y la democracia.

La obra es una historia de la prensa y en especial de su papel político. No se refiere a otros medios de comunicación sino muy marginalmente. Pero es una visión nacional y global. En este sentido, es muy singular, ya que en el Ecuador las historias de la prensa se han circunscrito a ciudades, provincias y regiones. En la mayoría de los casos han sido una relación de los periódicos publicados en la localidad, comentados en orden de su aparición. Desde luego que estos trabajos son valiosos, pero no siempre permiten entender el contexto social y político en que la prensa ha surgido y actuado. La obra de Albuja, en cambio, se basa justamente en esa relación entre prensa y política.

Sobre todo si se toma en cuenta que se trata de un esfuerzo por cubrir dos siglos y de dar una visión nacional, su lectura es muy importante. Por ello es destacable el esfuerzo de Ediciones La Tierra para publicar este libro de Alfredo Albuja Galindo, como parte de una serie dedicada al pensamiento socialista.

La obra debe ser leída como una importante parte de ese pensamiento.Al mismo tiempo, debe ser también considerada como material de consulta para académicos, estudiantes y periodistas.

A inicios del siglo XXI, el libro va a vivir una nueva vida con esta edición.

Fuente: El Comercio,27.9.13 por Enrique Ayala Mora, historiador y analista ecuatoriano

La entrevista

por Ricardo Tello

Juanito llegó al diario local como el deportista que conquista la meta. Como el montañista que supera la cumbre. Como el estudiante que llega a su investidura.

Soñaba periodismo. Y estudió todos los años que fueron necesarios para hacerlo una realidad. Hasta llegar al diario local.

Solo que no se instalaría en la sala de redacción. Ni se embarcaría en los vehículos que salían de cobertura. Ni teclearía, a su manera, las noticias. Nada. Juanito tiene una discapacidad leve, y su licencia para acceder a lo que consideraba su sueño de vida se amparó en una ley que exige a las empresas vincular en sus roles a personas con discapacidad.

El hecho de que los discapacitados tengan acceso a ámbitos laborales era ya un importante avance en política social. Pero insuficiente para personas con sueños firmes. Como el de Juanito. Aunque el suyo se haya quedado en la garita de entrada como “asistente de servicios generales”, estaba dispuesto a esperar su oportunidad.

El sueño de Juanito era persistente. Y encontró su oportunidad: él y 99 personas más en condiciones similares, en seis provincias del país, se involucraron con un proyecto de formación de reporteros ciudadanos. La condición: tener el reto de la discapacidad y la voluntad para manejarla.

En Azuay, más de 26 mil personas han sido censadas como personas con capacidades diferentes. En Imbabura son casi 10 mil; en Guayas superan las 80 mil; en Loja 13 mil; en Pichincha 51 mil y en El Oro 18 mil. De todos ellos, en esas provincias, cien soñadores del periodismo como Juanito fueron vinculados con el proyecto de promoción de las personas con discapacidad, en el componente de “periodismo ciudadano”.

Cuando me anunciaron que tendría la oportunidad de ser entrevistado por Juanito, aquel amable personaje con el que me encontraba todas las mañanas en la garita del Diario, sentí como si fuese la oportunidad de ver luz. La luz que les llega a quienes están obligados a abrazar, momentáneamente, la oscuridad.

Y esa luz ilumina el entendimiento: periodismo ciudadano desde las personas con discapacidad puede ser un ejercicio de real inclusión. Un ejercicio periodístico que nos permita entender la ciudad, la sociedad, la otredad, desde la mirada de quienes siempre han estado en una condición de desventaja y a los que hemos concedido que se “inserten laboralmente” no en lo que quieran, sino en lo que no nos incomode.

En todos los años en los que Juanito me abrió la puerta con su enorme sonrisa, nunca me pregunté si esa era la verdadera inclusión propuesta en una política social diferente. Si es que aquello eso nos obligaba a ser inclusivos activos. A tener el impulso de preguntar, a todos los “Juanitos”, si esas –abrir las puertas, empaquetar productos, llevar correspondencia interna– son sus reales expectativas de vida, con las cuales lavamos nuestras conciencias.

Fueron tres preguntas las que Juanito me lanzó con franqueza. Todas relacionadas con la discapacidad y las oportunidades. Dos meses después, ese puñado de ecuatorianos recibirá, esta tarde, su certificado que los acredita como comunicadores. Y seguro que tendrán mucho que contar, y nosotros mucho que aprender. Y tolerar.

Fuente: El Universo, 26.9.13 por Ricardo Tello, periodista ecuatoriano

Comunicar la otra economía

por Marcos Pearson 

Durante los últimos años la economía social y solidaria ha comenzado a ganar cada vez más lugar en la agenda pública. Las prácticas de diversos actores sociales –organizaciones sociales, cooperativas, asociaciones de pequeños productores, fábricas recuperadas, movimientos de trabajadores desocupados, etc.– han encontrado eco en el ámbito de las universidades y en diversas políticas que están destinadas hacia su promoción, poniendo de manifiesto una forma distinta de abordar la temática del trabajo, la producción, el comercio y el consumo, entre otros aspectos. En definitiva: una propuesta que corre el foco del afán de lucro como única motivación, para poner centro en el ser humano y en la reproducción de la vida como objetivo esencial de la economía.

Como dato contextual es bueno saber que en algunos de nuestros países hermanos se han sancionado leyes nacionales y reformas constitucionales que incluyen estas miradas. En nuestro país contamos también con una batería importante de políticas públicas, programas y áreas en distintos organismos, así como diversas leyes provinciales y ordenanzas municipales que dan cuenta de la existencia y buscan promover la gran cantidad de prácticas que el movimiento y las organizaciones de la economía social y solidaria parieron durante las largas décadas de neoliberalismo.

La feria es el mensaje

La economía social y solidaria es una propuesta integral que entiende lo económico en vínculo inseparable con lo social, lo cultural y lo político. Esto nos plantea la necesidad de abordar “lo comunicacional” y asumir el desafío que implica promover otra economía, como disputa de sentidos por la ampliación de los propios horizontes.

Las ferias y mercados de la economía social y solidaria son una expresión que –primero desde las organizaciones y ahora con impulso desde el Estado– tienen mucho para enseñar en este sentido.

Así como Marshall McLuhan sostenía que “el medio es el mensaje” al analizar los condicionamientos pero también las potencialidades que vienen incorporadas con cada soporte de la comunicación, podemos decir también que, para la economía social y solidaria, “la feria es el mensaje”, o que al menos constituye un importante instrumento comunicacional para llegar hacia otros sectores de la sociedad.

Convencidos de esto, desde la Universidad Nacional del Centro, junto con otras instituciones y organizaciones que integramos la Mesa de la Economía Social y Solidaria de Tandil, hace más de dos años comenzamos a impulsar iniciativas de este tipo. Así se conformó el Circuito de Ferias de la Economía Social y Solidaria de Tandil. En ese andar colectivo aprendimos que cada feria es un mensaje en sí mismo, un hecho cultural y comunicacional que sintetiza de un modo inmejorable lo que queremos decir cuando hablamos de una economía distinta.

En cada feria se pone en valor nuestra producción y cultura local. El encuentro de productor y consumidor nos permite conocer de dónde vienen y cómo fueron elaborados los productos que vamos a consumir. Pero sobre todo nos permite conocernos (y re-conocernos) y valorar las manos y las personas que los crearon.

Cada feria –además– nos obliga a resignificar la relación mercado-consumo predominante en el capitalismo, nos interpela a reflexionar sobre nuestro propio consumo y nos desafía a pensar cómo multiplicar estos otros tipos de intercambios. ¿Es lo mismo que los productos que consumimos sean realizados bajo relaciones equitativas, asociativas y cooperativas? ¿Da igual que esos productos sean elaborados cuidando el ambiente o no traigan carga residual de químicos? ¿Acaso no importa si un producto de nuestro consumo diario es extremadamente barato porque trae consigo relaciones de explotación sobre centenares de personas?

En definitiva, cada feria, en el marco de la economía social y solidaria, es una pequeña maqueta y una potente herramienta, a través de la cual podemos comunicarles a otros y otras cómo es esa sociedad que queremos y estamos construyendo.

Fuente: Página12, 25.9.13 por Marcos Pearson, argentino, coordinador del Programa de Economía Social y Solidaria de la Secretaría de Extensión de la Universidad Nacional del Centro de la provincia de Buenos Aires (Unicen).

Antonio Rubio: 'El periodismo de investigación es la mejor especialización para el periodista'

Antonio Rubio (Melilla, 1951) es uno de los periodistas de investigación más destacados que ha dado este país. Su andadura comenzó en 1973 y desde entonces ha pasado por redacciones de grandes publicaciones como El Periódico de Cataluña, Interviú, Cambio 16 y por supuesto El Mundo, donde ha desarrollado la mayor parte de su carrera, siempre ligada a la investigación. También ha participado en proyectos de radio y televisión.

A lo largo de estas cuatro décadas, la firma de Rubio ha aparecido en algunas de las informaciones que han destapado algunos de los mayores escándalos políticos de la historia reciente de nuestro país, como la trama de los GAL, la fuga de Luis Roldán (con una de las entrevistas más célebres del periodismo español), las escuchas del CESID o la corrupción en Marbella.

Es profesor de la Universidad Rey Juan Carlos y desde el año pasado es también director del Máster en Periodismo de Investigación, Datos y Visualización de El Mundo, que en octubre inaugura su II edición.

233 Grados: ¿Cómo fue la experiencia el año pasado?

Antonio Rubio: Ha sido muy enriquecedora, tanto para los alumnos/periodistas como para los profesores/periodistas. La apertura corrió a cargo de Gerardo Reyes, premio Putlizer de Investigación, y después tuvimos (como también tendremos este año) a los mejores en Visualización, como Alberto Cairo, y en Datos, como Giannina Segnini. Tenemos unos de los mejores equipos de profesores y profesionales (ver aquí) y hemos conseguido una gran camada (cariñosamente hablando) de periodistas.

Además, montamos un portal del Máster, MasInvestigacion.es, donde los alumnos/periodistas han ido colgando sus trabajos, que después se han publicado en otros medios de tirada nacional e internacional.

P: La periodista mexicana Alejandra Xanic, premio Pulitzer 2013 por un reportaje en el que trabajó durante un año y medio, estará en la inauguración del Máster e impartirá un taller ¿En qué consistirá ese taller?

R: La maestra Xanic nos trasladará y hará participe de su forma y metodología de trabajo en el campo de la investigación periodística. Abordaremos el caso de la empresa estadounidense Wal-Mart, la mayor cadena de hipermercados del mundo, que se expandió rápidamente por México, entre 2002 y 2004, mediante sobornos (24 millones dólares) a responsables públicos para que concedieran irregularmente licencias de construcción. El asunto fue destapado tras una investigación publicada en The New York Times y llevada a cabo por los periodistas David Barstow y la mencionada Alejandra Xanic von Bertrab. Fue un trabajo de año y medio de duración y les valió el Premio Pulitzer 2013 en la categoría de Periodismo de Investigación.

P: He leído un artículo suyo en el que afirma que el periodismo de investigación, datos y visualización “es el futuro” de esta profesión. ¿Por qué?

R: La especialización es el futuro de la profesión. En marzo de 2009 inauguré la catedra Europa de la Universidad del Norte, en Barranquilla (Colombia) y el título de mi conferencia fue: “Medios de comunicación: Europa y América Latina. “Periodismo intencional” y “valor añadido”: Heródoto, Luis de Oteyza, Ksawery Pruszynski, Albert Camus y Ryszard Kapucisnki”.

Estoy convencido de que los medios de comunicación, para diferenciarse, tendrán que aportar algo más. Ese elemento diferenciador será la especialización. Y quien tenga esa formación o conocimiento tendrá un mayor recorrido en la profesión. No es lo mismo un médico generalista que un especialista en cardiología.

P: Hace poco leí un artículo de James Breiner en el que afirmaba que el periodismo de investigación aporta marca y valor comercial a los medios de comunicación, incluso aunque estos contenidos no sean con frecuencia los más demandados. ¿Está de acuerdo?

R: Efectivamente y, además, eso lo vengo manteniendo desde hace muchos años. Hace unos años Breiner mantenía una tesis diferente, pero la Investigación crea marca, valor y contenido. Ahora lo reconoce. Recuerdo que en mis primeras conversaciones con Google para que financiara el Máster, con su apoyo y becas, pregunté a Marisa Toro, su directora de Comunicación en España, el por qué de su apoyo a nuestro proyecto y me contestó: “Nos interesa que cuando un lector entre en una página se quede un tiempo y ese tiempo sólo se consigue si le ofreces calidad, profundidad, valor añadido”.

P: ¿Cómo ve el periodismo de investigación que se hace actualmente en España?

R: Creo que se está viviendo un interesante momento, aunque hay que tener cuidado porque algunos trabajos que se presentan como investigación son dossieres elaborados por otros. La época dorada del Periodismo de Investigación, según los estudiosos, se produjo entre 1994 y 1997. El Mundo, con la entrevista al huido Luis Roldán, hizo una tirada de 850.000 ejemplares y no pudo tirar más porque se acabó el papel.

P: ¿Cree que el periodismo de investigación es una buena opción tal y cómo está el panorama laboral en la profesión?

R: La mejor. Es la especialización, el elemento diferenciador, el valor añadido. Pero para hacer Periodismo de Investigación hay que estudiar y trabajar mucho y lleva tiempo. Es una carrera de 3.000 metros obstáculos y es muy posible que al final del trayecto termines sentado en el banquillo de los acusados. Los malos tienen mucho poder, pero no todo el poder.

P: ¿Qué características debe tener un buen periodista de investigación?

R: Constancia, perseverancia, prudencia, conocimientos de Derecho, saber redactar al filo de la navaja, independencia y mucho tiempo. El Periodismo de Investigación es intencional: intenta cambiar algo. Y eso es duro. ¡Ah! Y honestidad.

P: ¿Qué es importante que aprenda?

R: Derecho, Economía, Psicología y a redactar temas complicados que pueda entender mi portero y el catedrático de la materia que estemos tratando. También Datos y Transparencia.

P: ¿Cree que las nuevas tecnologías (internet, redes sociales, etc.) están cambiando o pueden cambiar la forma de hacer periodismo de investigación?

R: Ayudan a hacer un Periodismo de Investigación más documentado, más profundo y más rápido (dentro de lo que se puede). Nos ayuda a entrar en bases de datos y conseguir más rápidamente lo que antes tardábamos meses. Pero hay una cuestión que es fundamental y que no tiene Internet, la agenda de contactos y relaciones del periodista. Esa se hace con el tiempo y con la confianza de tus fuentes. Hay que salir a la calle. La Investigación está ahí fuera y hay que ir a buscarla, cogerla, atraparla.

Fuente: 233grados.com, 23.9.13

Medios de comunicación y manipulación

por Alfonso J. Palacios Echeverría

Teóricamente los medios sirven a muchos fines y desempeñan diversas funciones. Teóricamente –insisto- el papel principal de los medios de comunicación estriba en reproducir una visión de la realidad, en producir una ciudadanía crítica e informada. Sin embargo, como está configurada la organización de la comunicación en nuestro país se puede caer en la tentación de querer instrumentalizar los medios para crear el clima de opinión que algunas minorías pretendan imponer que llegue a los ciudadanos.

Este es un tema que las personas deseosas de estar bien informadas deben tener muy en cuenta, pues la sospecha, muchas veces confirmada, de la manipulación de la información por medios de comunicación (incluyendo agencias noticiosas que alimentan a los medios) deforma sustancialmente el mensaje, con intenciones de que los lectores de quienes consumen los noticiarios televisivos, piensen, sientan y crean lo que se les dice.

En la actualidad, como menciona Fredesvinda Issa, el consumo de los medios de comunicación, sobre todo TV, constituye un componente fijo de la vida cotidiana en la mayoría de las sociedades. En nuestra sociedad la TV se configura como uno de los elementos hegemónicos en la formación de opiniones y estereotipos de los ciudadanos. A esta cultura pertenecen el trato diario con los medios y sus contenidos, la forma de pensar y de sentir determinada por ellos, al igual que los hábitos de leer, oír y ver, de consumo y comunicación, las modas y una buena parte del lenguaje.

 A mitad de los años setenta, Herbert Schiller escribía The Mind Managers, una obra que se adelantaba a su tiempo al analizar los mecanismos utilizados por los medios de comunicación para manipular a la opinión pública. El análisis del escritor estadounidense no puede estar más de actualidad. Treinta y tantos años después, los procesos de concentración y transnacionalización han convertido a la comunicación y la información en negocios seguros, por sus beneficios y por su capacidad de influir sobre la población mundial.

Una sociedad globalizada en términos económicos, es una sociedad uniformada en términos culturales e informativos. No es nuevo esto que decimos. De hecho, cuando en los ochenta se produjo el intento de establecer un Nuevo Orden Económico Internacional, venía ineludiblemente asociado a la creación también de un Nuevo Orden Mundial de la Información y la Comunicación. Se ponía así de manifiesto que la hegemonía de una élite de naciones sobre el resto no era sólo una cuestión económica, sino que estaba produciendo al mismo tiempo desigualdades en el acceso y distribución de contenidos.

Desde entonces, estas condiciones no han mejorado, sino que se han agudizado con la complacencia de un sistema que se autolegitima a través de los medios de comunicación. No es el único mecanismo utilizado. En realidad, las propias reglas de la dinámica capitalista neoliberal ayudan a que los medios sean, en ocasiones, el refugio en el que descansar. En otras, facilitan la comprensión de un solo modo de ver el mundo, el único posible, que convierte en extraño al pensamiento alternativo. En ambos casos, la definición de los mensajes se encuentra perfectamente estructurada para plantear pocas dudas al sistema, fomentar su supervivencia a través del consumo y relajar las mentes sobre el cómodo diván del entretenimiento.

Por otro lado, existe la demonización sistemática de todos aquellos medios que llamamos” de izquierda”, contra los cuales se desarrolla una campaña sistemática de desprestigio, de restarles credibilidad, y en algunos casos hasta de intervención electrónica de los mismos para que no sean accesados por las personas que desearan hacerlo.

En esta tarea, resulta especialmente interesante el análisis de la capa superficial de los contenidos, empeñados en demostrar valores como libertad, pluralismo e independencia. Hablan así de la prensa como el cuarto poder, rechazan que exista cualquier posibilidad de censura en las democracias actuales y venden el espejismo de unas sociedades en libertad.

En la actualidad, el panorama mediático nos muestra una maraña de empresas de la comunicación al servicio de un mismo interés: el sistema de economía de mercado. Por eso, aunque podamos descubrir tendencias políticas en muchos medios de comunicación, mantenemos la tesis de que la verdadera ideología dominante en dichos medios se alinea con las bases sobre las que se asienta el capitalismo neoliberal.

Si queremos entender todo esto en sentido práctico, sólo tendremos que detenernos en el estudio que la propia realidad periodística nos muestra a diario. Nos referimos, de manera concreta, a la cantidad de noticias de las que se hacen eco los propios medios de comunicación locales y que constituyen la mejor prueba de las complejas relaciones que se establecen en la estructura informativa. Descubrimos así la imposibilidad de entender los medios como empresas aisladas que asumen su función pública como tarea prioritaria. Más allá de esto, los intereses y las relaciones entre las grandes corporaciones del sector, y de otras industrias, se nos revelan como elementos claves para comprender el sometimiento informativo a la ideología neoliberal.

El poder mediático en el mundo se encuentra así en manos de unas corporaciones con intereses dentro y fuera de la comunicación que, además, es entendida no como servicio público, sino como negocio generador de beneficios. Esta realidad social contemporánea es fruto de un avance capitalista precipitado tras la Segunda Guerra mundial, que ha supuesto un reparto informativo del mundo que se corresponde con el político y económico. Se trata de una segunda ola en el proceso de globalización, donde se ha impuesto una única forma de pensamiento.

Ignacio Ramonet, en su obra La Tiranía de la Comunicación , señala lo siguiente: grupos más potentes que los Estados llevan a cabo una razia sobre el bien más precioso de las democracias: la información. ¿Tratan de imponer su ley al mundo entero o, por el contrario, desean abrir un nuevo espacio de libertad para el ciudadano? Ni Ted Turner, de la CNN; ni Rupert Murdoch, de News Corporation Limited; ni Bill Gates, de Microsoft; ni otras tantas decenas de nuevos amos del mundo, han sometido jamás sus proyectos al sufragio universal. La democracia no se ha hecho para ellos. (…) No tienen tiempo que perder, sus productos y sus ideas atraviesan sin obstáculos las fronteras de un mercado globalizado. (…) Procedentes (una vez más) de Estados Unidos, pero alegremente retomadas por los europeos, estas nuevas prédicas sirven a los intereses del capitalismo mundial.

De esta manera, en el terreno informativo, también hay unas empresas que dominan el mundo y que se sitúan en la zona desarrollada del planeta. Es así como comprobamos que los seis grandes grupos de comunicación en el mundo son norteamericanos y europeos, y que extienden su área de influencia más allá de sus fronteras contribuyendo a difundir un flujo informativo que conecta con sus intereses occidentales.

Asentados como una parte más del poder económico, estos grupos cuentan además con el beneplácito y la manga ancha de una élite política que los protege y los ampara. En apariencia se hablará de pluralismo, pero en la práctica se desregulará el mercado para proseguir con las concentraciones y el ritmo cada vez más salvaje en el sector. El buen entendimiento entre los elementos políticos, económicos y mediáticos permitirá, además, el intercambios de favores. Y detrás de ello está el objetivo: lograr un control social que permita la implantación e implementación de los principios rectores del neoliberalismo: concentración, desregulación, explotación, abandono de lo social por excesiva atención a lo económico, el control financiero mundial.

El elemento primordial del control social, es la estrategia de la distracción consistente en desviar la atención del público de los problemas importantes y de las mutaciones decididas por las élites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación continua de distracciones y de informaciones insignificantes .

La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al público de interesarse a conocimientos esenciales, en el área de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y de la cibernética , por ejemplo. El lema sería: “Mantener la atención del público distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener el publico ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar; de vuelta a la granja con los otros animales.”

 Con estas reflexiones puede ahora Usted entender por qué los canales de televisión que mira por cable en nuestro país, por ejemplo, llevan porcentajes altísimos de farándula, deportes y programas infantiles, y en proporciones menores, noticias, temas religiosos, y aquellos que someten a los televidentes a una terapia continua de aceptación de la violencia: actuaciones policiales, asesinatos, temas esotéricos (que incluyen vampiros, zombis, muertos vivos, extraterrestres y otras marrumancias) y cosas así.

 De allí la importancia de los medios electrónicos independientes de comunicación. Pero no seamos ingenuos. Diversos grupos cayeron en cuenta de la influencia que dichos medios adquirían en el mundo moderno, sobre todo después del movimiento de “los indignados” (que luego se transformaron en los apaleados, desahuciados, sin trabajo y otras linduras) y han desarrollado toda una estrategia que incluye, desde crear medios electrónicos dizque independientes a través de los cuales continuar con sus acciones desinformativas, o apoderarse de los ya existentes mediante arreglos financieros que aseguren la existencia del medio.

Resulta triste y desesperanzador lo mencionado, pero es la realidad. Tuvimos en nuestro país –a pequeña escala- un ejemplo evidente de manipulación, desinformación y manejo de la opinión pública, cuando el gobierno liberacionista de Oscar Arias utilizó los medios locales e internacionales (CNN) para engañar al pueblo y hacerlo votar a favor de la aprobación del TLC con los EE.UU. Hemos tenido durante este gobierno muchas pruebas –aunque un poco más chapuceras y vulgares- del manejo de la información por parte de la presidencia de la república: sobre lo relacionado con concesiones, protección de corruptos, contratos para la creación de obra o realización de servicios, ocultamiento de realidades que lindan en lo ilegal y que definitivamente han sido anti éticas, aunque algunas han sido evidentemente ilegales.

De allí la importancia de que, aquellos que regularmente consultan los medios electrónicos independientes, los verdaderamente independientes, porque algunos no lo son tanto, realicen una campaña de convencimiento hacia otras personas para que los ubiquen, los lean, obtengan otros puntos de vista diferentes a los “oficiales” localmente o los “maquillados” internacionalmente. Esto es importante para que un número creciente de personas pensantes se sumen al grupo de los que cuestionarán en las próximas elecciones la marejada de mentiras, falsas promesas, chantajes emocionales e intelectuales, ocultamientos de realidades, y las campañas de creación de “imagen” de candidatos que –como todos sabemos- son parte de la mafiocracia que nos ha gobernado en los últimos decenios.

Fuente: Rebelión, 19.9.13 por Alfonso J. Palacios Echeverría, periodista y bloguero residente en  Costa Rica.

Libertad de expresión derecho imprescindible

por Ileana Alamilla  

Hacía tiempo que no se tocaba, desde las columnas de opinión, el derecho a la libertad de expresión y la libertad de prensa. En las últimas semanas han ocurrido asesinatos de periodistas, se dictaron resoluciones judiciales y del procurador de los Derechos Humanos que han motivado a escribir sobre el mismo e, incluso, los medios han abierto espacios para difundir estos hechos.

La Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, en el documento denominado Una agenda hemisférica para la defensa de la libertad de expresión, dio a conocer hace algún tiempo varios aspectos sobre este derecho humano fundamental que son un valioso aporte al debate.

Citando a la jurisprudencia interamericana dice que se “ha caracterizado la libertad de pensamiento y de expresión como un derecho con dos dimensiones: una individual, consistente en el derecho de cada persona a expresar los propios pensamientos, ideas e informaciones, y una colectiva o social, consistente en el derecho de la sociedad a procurar y recibir cualquier información, a conocer los pensamientos, ideas e informaciones ajenos y a estar bien informada”, o sea, que la libertad de expresión es un medio para la comunicación masiva entre los seres humanos.

Desarrolla también su triple función: proteger el derecho autónomo individual de cada persona a pensar por sí misma y a compartir con otros informaciones y pensamientos propios y ajenos; mantener una relación estructural con la democracia, ya que permite deliberar de manera abierta y desinhibida sobre los asuntos que nos conciernen a todos, estableciendo que la formación de una opinión pública informada y consciente de sus derechos, el control ciudadano sobre la gestión pública y la exigencia de responsabilidad de los funcionarios estatales, no sería posible si este derecho no fuera garantizado. La tercera es la función instrumental, pues se trata de una herramienta clave para el ejercicio de los demás derechos fundamentales. Es, por lo tanto, esencial para la participación, la libertad religiosa, la educación, la identidad étnica o cultural y la igualdad.

En relación con el contenido de las expresiones protegidas por esta garantía indica que, en principio, todos los discursos están protegidos, sin importar su contenido ni la mayor o menor aceptación social y estatal con la que cuenten.

Esta presunción se explica por la obligación primaria de neutralidad del Estado ante los contenidos que se expresen y como consecuencia de la necesidad de garantizar que no existan personas, grupos, ideas o medios de expresión excluidos a priori del debate público. Dice que la presunción general de cobertura tiende a proteger no solo la difusión de las ideas e informaciones que sean recibidas favorablemente o consideradas inofensivas o indiferentes, sino también a las que ofenden, chocan, resultan ingratas o perturban al Estado o a cualquier sector de la población, puesto que así lo exigen los principios de pluralismo y tolerancia propios de las democracias.

Hay discursos prohibidos por los tratados internacionales, que no están protegidos por ser violentos y gravemente violatorios de los derechos humanos. Dice la Relatoría que hasta el momento únicamente caen en esta categoría los discursos sobre apología de la violencia, propaganda de la guerra, incitación al odio por motivos discriminatorios, provocación pública y directa al genocidio y a la pornografía infantil.

Todas estas ideas pueden ayudarnos a orientar el debate.

Fuente: Periodistas en español, 17.9.13 por Ileana Alamilla, periodista, Presidenta de la Comisión de Libertad de Prensa de la Asociación de Periodistas de Guatemala