Alfonso Gumucio dictará taller durante el Congreso Ordinario de la Asociación Nacional de Periodistas

La secretaria de Hacienda de la Asociación Nacional de Periodistas de Bolivia, Lidia Campos Miranda, informó que con motivo de la realización del IX Congrego Nacional de ese sector el viernes 28 de octubre, será realizado en el Salón Auditorio del Colegio Médico de Tarija.

El taller denominado “La experiencia en C4D llevada adelante por la cooperación Suiza en Bolivia”, que contará con la presencia del embajador de Suiza, Roger Denzer. El taller estará a cargo del comunicólogo Alfonso Gumucio Dagron y no tendrá ningún costo.

Alfonso Gumucio Dagron es un intelectual, periodista, fotógrafo, cineasta y escritor boliviano nacido en 1950. Ejerce como especialista en Comunicación para el Desarrollo, los estudios y el trabajo lo llevaron a viajar por Europa, América, Asia, África y Oceanía durante los últimos 25 años. Es autor de la primera Historia del Cine en Bolivia (1983) y de un estudio biográfico: Luis Espinal y el Cine (1986). Varias de sus obras han sido publicadas en francés y en inglés.

Roger Denzer, embajador de Suiza en Bolivia, nació en Basilea en 1961, se graduó en Ciencias Económicas y Gestión Pública en la Universidad de Basilea. Fue miembro del Departamento Federal de Asuntos Exteriores DFAE, como encargado de programa en el seno de la Dirección al Desarrollo y la Cooperación DDC en Lima, fungió como vice-gobernador suizo del Banco Interamericano de Desarrollo y fue jefe del Estado Mayor de la DDC en 2013.

Periodistas, comunicadores sociales, profesionales de todas las áreas y estudiantes podrán participar del mismo sin ningún costo desde las 08:30 hasta las 18:00 del mismo día.

Campos informó a su vez que por primera ocasión se desarrollará en Tarija el Congreso Ordinario de la Asociación Nacional, evento en el que participarán presidentes de las 9 asociaciones departamentales, delegados, Directorio Nacional, Tribunal de Honor y Círculo de Mujeres Periodistas.

Según la dirigente, se analizarán importantes temas relativos al ejercicio del periodismo, libertad de expresión, libertad de prensa, fortalecimiento institucional, así como otros relacionados al gremio periodístico, se harán reconocimientos; siendo también una de las actividades agendadas la elección del nuevo Directorio Nacional.

El taller busca compartir la experiencia en C4D llevada adelante por la Cooperación Suiza en Bolivia. Incluye el desarrollo de la Política de C4D para Bolivia y del Manual de C4D, producido en Suiza, nutrido con las experiencias de América Latina.

Finalmente la Secretaria de Hacienda de la ANPB, agradeció a los auspiciadores del evento entre ellos, EMBOL, al representante de Tarija en el Dakar 2015, Delio Velásquez, la marca “Campos de Solana”, al presidente del Colegio Médico de Tarija, Juan Carlos Oquendo y al gerente General de Nuevo Sur, Fabricio Nava De Los Ríos.

Alfonso Gumucio

Alfonso Gumucio Dagron es un intelectual, periodista, fotógrado, cineasta y escritor boliviano nacido en 1950. Ejerce como especialista en Comunicación para el Desarrollo. Primero los estudios y luego el trabajo lo llevaron a viajar por Europa, América, Asia, África y Oceanía durante los últimos 25 años. Es autor de la primera Historia del Cine en Bolivia (1983) y de un estudio biográfico: Luis Espinal y el Cine (1986). Varias de sus obras han sido publicadas en francés y en inglés.

 

 

Roger Denzer

Roger    Denzer, embajador de Suiza en Bolivia, nació en Basilea en 1961, se graduó en Ciencias Económicas y Gestión Pública en la Universidad de Basilea. Fue miembro del Departamento Federal de Asuntos Exteriores (DFAE) como encargado de programa en el seno de la Dirección al Desarrollo y la Cooperación (DDC) en Lima, fungió como vice-gobernador suizo del Banco Interamericano de Desarrollo y fue jefe del Estado Mayor de la DDC en 2013

TALLER: UNA EXPERIENCIA DE COMUNICACIÓN PARA EL DESARROLLO (C4D) Cooperación Suiza en Bolivia

Durante el Congreso Ordinario de la Asociación Nacional de Periodistas que se efectuará en esta ciudad, entre el 28 y 29 de octubre, se desarrollará el taller denominado “Una Experiencia de Comunicación para el Desarrollo, patrocinado por la Cooperación Suiza a Bolivia.

El taller busca compartir con las y los periodistas miembros de la Asociación Nacional de Periodistas de Bolivia y periodistas de Tarija, la experiencia en C4D llevada adelante por la Cooperación Suiza en Bolivia. Incluye el desarrollo de la Política de C4D para Bolivia y del Manual de C4D, producido en Suiza, nutrido con las experiencias de América Latina.

El taller está dirigido a periodistas de los nueve departamentos de Bolivia, que son asociados de la ANPB, así como a comunicadores, periodistas y estudiantes de comunicación de Tarija.

El taller estará a cargo del comunicólogo Alfonso Gumucio Dagron y se desarrollará el 28 de octubre de 2016 en instalaciones del Colegio Médico de Tarija.

Programa:

09.00 Inscripción de participantes

09.30 Taller C4D (1ra parte)

13:00 Almuerzo

14:00 Taller C4D (2ra parte)

18:00 Fin del Taller C4D

Entrada libre

La prensa, periodistas y “cárteles de la mentira”

Hasta hace treinta años en que aparecieron los “cárteles del narcotráfico”, se llamaba bandas, mafias e imperio de la delincuencia a organizaciones que violaban la ley en todo sentido y atentaban contra el bien común. El narcotráfico, por sus gravísimas implicaciones en la vida

de los pueblos, ha recibido condenas permanentes y se llama “cárteles” a grupos organizados para producir, comercializar y promover consumo de todo tipo de drogas alucinógenas.

La prensa, cuando cometía algún error, y en cualquier parte del mundo, era desmentida o acusada de calumnias o acusaciones sin fundamento, en casos, se le puso el calificativo de “prensa amarilla” para designarla como negocio de intereses creados que obraban mal y, por igual, difundían y defendían causas ajenas al bien común. Este tipo de prensa aún existe en el mundo y es medio que sirve a organizaciones no siempre legales.

En nuestro país, lamentablemente, se ha decidido, por parte de algunas autoridades del gobierno, calificar a los medios de comunicación y a los periodistas como integrantes de lo que llaman “el cártel de la mentira” buscando que prensa y periodistas pierdan la credibilidad del público al que dicen, engañan, mienten y muestran hechos del gobierno o de entidades privadas que nada tendrían que ver con la verdad y principios de honestidad y responsabilidad; pero, ni prensa -escrita, televisiva, radial- ni periodistas que trabajamos en ella, hemos ingresado en los ámbitos de la corrupción y alteración de la moral y la ética; no concebimos el servicio a bandas o mafias ni a la propagación de la delincuencia y faltamiento a las virtudes, valores y principios porque creemos que servimos honesta y lealmente al país y al pueblo dando informaciones luego de recogerlas en fuentes responsables; relatamos, analizamos, criticamos o aplaudimos y sugerimos medidas o disposiciones que habría que adoptar según los casos; entendemos que el Estado, a cuyo servicio estamos conjuntamente los gobiernos, se rige tan sólo por la Constitución Política del Estado y las leyes que están inspiradas en principios morales y, como base fundamental, el decálogo de la Ley de Dios, cuales son los diez mandamientos, o en principios de moral, decencia, respeto y honestidad que pregonan y propalan todos los credos religiosos sin importar la denominación que tengan.

Acusar a los medios de comunicación y a quienes colaboran o trabajan en ellos, es contrario a la verdad y a principios de sana responsabilidad que todos deberían practicar, tengan o no poder de cualquier clase. Disposiciones legales concretas y terminantes, como es la Ley de Imprenta que ampara a la libre expresión, no deben ser vulneradas ni menos intentar su reemplazo con leyes o códigos que están vigentes en contra de los delitos comunes porque el periodismo relata hechos reales y es comentado dentro de marcos de responsabilidad y honestidad. La libertad de expresión está consagrada por la Constitución y las leyes; su vulneración o no acatamiento por parte de cualesquiera autoridades no corresponde ni bajo el amparo de otras leyes porque la supremacía de la Ley de Imprenta es incuestionable o sea que está sobre cualquier otra disposición legal, salvo la Constitución. El periodismo boliviano ha actuado siempre bajo principios de seriedad y responsabilidad y no ha ocultado o minimizado extremos en que hayan prevalecido los engaños o mentiras y la excepción es ese periodismo “amarillista” que ha seguido consignas y no ha actuado dentro de parámetros de moral y ética porque ha servido a intereses subalternos porque se lo hace en defensa y hasta sometimiento a grupos o instancias ajenos a principios.

La prensa libre e independiente en el mundo entero es básica para las libertades, la justicia y la democracia; no sirve para la defensa de hechos contrarios a las leyes y menos para lastimar u ofender a personas o instituciones sino basa su información, análisis y criterios sobre la verdad y responsabilidad, que son los únicos salvaguardas de la seguridad de la prensa y de los periodistas como medios de comunicación, sino para quienes trabajan en ella como periodistas, sean reporteros, redactores, editorialistas, columnistas, analistas o comentaristas que se atienen a principios de libre expresión pero con responsabilidad.

Los “cárteles de la mentira” corresponden, en todo caso, a quienes son integrantes de mafias o bandas organizadas para el crimen y atentados contra el bien común, para los que actúan bajo dictados del derecho de la fuerza que conculca el Derecho de la Constitución y de las leyes que deben regir la vida del país. Los cárteles son para quienes buscan proteger los hechos contrarios al bien común y para aquellos que complotan contra los derechos humanos y toman a la prensa como culpables de sus errores. Prensa y periodistas nos sentimos consubstanciados totalmente con quienes actúan en los marcos legales, sirven al bien común y actúan con alta moralidad; no nos corresponde ser incluidos en las listas de bandas o mafias inexistentes en el país y que buscan sólo el bien de pocos en detrimento de los intereses de los más, que es el pueblo y sus instituciones.

Fuente: El Diario, 14.10.16 por Armando Mariaca, periodista y economista