‘El reto, encontrar nuevas formas de contar historias’ por Cristóbal Vázquez

El editor ejecutivo de ‘The Washington Post’ habló sobre el momento que viven los medios. Baron fue editor general en ‘The Boston Globe’ y editor ejecutivo de The Miami Herald, antes de ‘The Washington Post’

En una charla pública entre el editor ejecutivo de The Washington Post, Marty Baron, y su jefe y dueño de uno de los periódicos más influyentes, Jeff Bezos, Baron le preguntó sobre la decisión “loca” de haber comprado el periódico y meterse en un negocio que aún explora las fórmulas para salir de una crisis.

En respuesta, el dueño de Amazon (la tercera persona más rica del mundo) le dijo que se había metido con plena confianza y convencido de que con su editor y los periodistas del Post iban a encontrar una respuesta para el periódico y para los medios en general. El Tiempo lo entrevistó sobre la actualidad de la prensa y los desafíos que se le plantean.

¿Cuáles son los mayores retos que enfrenta usted como editor ejecutivo de uno de los periódicos más importantes del mundo? ¿Son los mismos que enfrentan los medios en general?

Hay muchos, el primero es asegurarnos financieramente, porque para que podamos seguir haciendo buen periodismo necesitamos tener unas buenas bases económicas. Nosotros, como cualquier otra institución periodística en Estados Unidos y alrededor del mundo, estamos enfrentando grandes presiones financieras y como respuesta buscamos ese nuevo modelo económico que nos permita ser un negocio rentable.

Estamos trabajando duro para encontrarlo y creo que hemos progresado bastante, pero aún no hemos resuelto el rompecabezas.

Este es un gran reto que exige trabajo constante. El otro es que, dada la transición a los nuevos medios de comunicación, tenemos que responder a la demanda de información con mucha rapidez y con nuevas formas y estilos de contar las historias. (Por eso contrataron a más de 100 personas haciendo énfasis en nuevas formas de contar la noticia). Sin embargo, pese a estas nuevas demandas de los lectores, tenemos que asegurarnos de seguir haciendo reportería de los hechos, para construir buenas investigaciones, hacer una buena narración de las historias.

Necesitamos además revisar bien cada dato que publicamos y esto toma tiempo, recursos, pero aún así estamos bajo mucha presión de reportar rápido, de competir con todo el mundo, de atraer tráfico y todo lo demás. Entonces, como resultado de lo anterior, surgen las tensiones que llevan a menos edición para cada historia de la que solía haber, por darle un ejemplo.

En cuanto a estos nuevos medios y formas de contar la noticia, ¿cuáles representan los mayores retos para el periódico?

Hay mucha competencia en estos días, pero varias de estas nuevas páginas web que se declaran portales de noticias están asociadas con una ideología en particular, un partido en particular e incluso con un candidato en particular. A lo mejor no lo muestran de manera formal, pero informalmente lo están haciendo y terminan propagando y divulgando todo tipo de falsedades inventándose los hechos.

Por ejemplo, el señalamiento de que el presidente Obama no había nacido en Estados Unidos. Por supuesto que nació acá, hay clara evidencia que lo demuestra y no la hay de la hipótesis contraria. Entonces se ha vuelto muy desagradable, porque hay personas que viven en su propia realidad divorciada de los hechos reales. Ese es un gran reto para nuestra profesión y para la democracia, porque en el pasado existía una línea base de hechos y datos comprobados y uno podría no estar de acuerdo en el análisis de esos hechos, discrepar en la interpretación de esos hechos o estar en desacuerdo en la prescripción para solucionar los problemas que se estaba perpetuando, pero uno no cuestionaba la afirmación base y los hechos que la respaldaban. Entonces, ¿cómo sostener una democracia en ese ambiente, y cómo pueden los medios, que ya luchan contra problemas de credibilidad, operar en un lugar donde la gente cree que los medios son parte de la conspiración?

Sobre el nuevo modelo económico que están tratando de encontrar, ¿podría dar alguna pista en cuanto a la dirección que tiene este?

Creo que debe ser diferente para cada medio de comunicación. Para nosotros, obviamente el reto es ser un medio de noticias nacional y convertirnos muy probablemente en un medio internacional. Con esto en mente estamos tratando de atraer un mayor número de lectores en línea. Si construimos fidelidad en esos lectores virtuales y nos convertimos en su fuente de noticias preferida, seguramente, desearán suscribirse a nuestro servicio. Atado a este incremento en el tráfico por volvernos un medio nacional e internacional, está el incremento en la publicidad y un crecimiento en el número de suscriptores que pagan para tener acceso a nuestra información.

Usted habla de construir fidelidad de los lectores en línea, pero más del 70 % de los ingresos del ‘Post’ proviene de la publicidad del impreso. ¿Por qué seguir apostándole tanto a lo digital? ¿Se podría considerar el fin del impreso, aunque este termine financiando el medio? ¿Qué solución plantearía?

No sé cuál es la solución, si la supiera la vendería. Creo que es posible que la versión impresa desaparezca, o desaparezca en gran medida en los próximos 5 a 10 años, pero incluso puede tardar más. Lo que sí sé es que ese no es nuestro futuro. Vivimos en una sociedad digital, móvil en la que todo el mundo espera que en cualquier momento del día y cualquier día de la semana, pueda encontrar toda la información que quiera de forma inmediata en un aparato que cabe en el bolsillo. Ese es el futuro.

Existen costos asociados a la impresión que se ahorrarían si esta desaparece. Por ejemplo, en la versión en línea no tenemos que rediseñar la primera página todos los días, mientras que en la versión impresa sí tenemos que hacerlo.

En lo digital hay páginas prediseñadas que nosotros rellenamos, y solo ahí dejaríamos de pagar una parte importante de los diseñadores. Hay mucho trabajo relacionado con la producción que también desaparecería. La versión impresa tiene muchos costos, entre ellos el papel, la tinta, los camiones, todo el sistema de distribución… Esos son grandes costos que desaparecerían si no tuviéramos la versión impresa. Entonces, la respuesta a si hay un modelo con el cual los medios de comunicación virtual pueden sostenerse solo a punta de publicidad no es clara en este momento. Aún es incierto si va a funcionar o no, aunque ya hay algunos que lo están logrando.

¿Le parece legítimo que se cuestione la independencia del medio porque es propiedad de Jeff Bezos?

Las personas pueden cuestionar nuestra independencia, pero afortunadamente hay en Estados Unidos mucha variedad de medios de comunicación. Entonces, si alguien cuestiona nuestra independencia y nuestra forma de hacer periodismo puede encontrar y comparar nuestro trabajo con miles de otros medios en el país que también son propiedad de otros millonarios. Hay que tener en cuenta, además, que nuestro dueño no es dueño de un emporio de comunicaciones. Jeff Bezos, tan rico como es, solo es dueño de The Washington Post. El no es dueño de The New York Times o de la red de distribución.

No tiene nada de esas cosas. Incluso Rupert Murdoch, quien posee un conglomerado, no posee un gran porcentaje del sistema completo de medios en Estados Unidos. Él es dueño de Fox News, de The Wall Street Journal, de The New York Post, pero no es dueño de un gran porcentaje de los medios en este país.

Desde su experiencia en los periódicos que ha dirigido, ¿en qué medida las fuerzas del mercado, el consumo y la publicidad influencian hoy el trabajo del periodista y su papel?

No, para nada. Si usted se refiere a la influencia que tenga la publicidad en lo que hacemos, la respuesta es no. No es nuestro caso. Tenemos una gran variedad de anunciantes, pero históricamente hemos mantenido la independencia en nuestra sala de redacción. Si los anunciantes influenciaran lo que hacemos se armaría una revolución interna.

Lo más valioso es nuestra credibilidad e independencia, y si el público se enterara de que somos influenciados por lo que la publicidad quiere, acabaríamos con nuestra credibilidad y esto afectaría gravemente el negocio. Nuestro éxito depende de la percepción del público y de nuestra independencia

En cuanto al tráfico en línea, eso sí que está teniendo una influencia en nuestro trabajo porque queremos que más gente nos lea, entonces tenemos que ser mucho más rápidos y escribir de una forma que le llame la atención a los lectores de hoy. Además tenemos que escribir de una forma distinta, que se adapte a las condiciones de hoy. En este sentido, sí nos tenemos que adaptar al mercado y a las nuevas formas de consumir las noticias

Fuente: El Tiempo, 25.7.16 por Cristóbal Vázquez, periodista colombiano

El periodista, el clic, el suicidio por Jorge Eduardo Espinosa

La editora en jefe del prestigioso diario The Guardian, Katharina Viner, escribió un largo artículo titulado Cómo la tecnología quebrantó la verdad.

Empezaba contando que un lunes de septiembre de 2015 el Reino Unido amanecía con una noticia depravada y espantosa. El primer ministro de aquel entonces, David Cameron, había “cometido un acto obsceno con la cabeza de un cerdo muerto”. La noticia estaba publicada en un periódico reconocido, el Daily Mail, y ofrecía otros seductores detalles: cuando estudiaba en Oxford, el joven Cameron había participado en un ritual que consistía en “insertar la parte privada de su anatomía en la boca del animal”. Según los autores de la historia, la fuente era un miembro del parlamento que, además, decía haber visto fotos de la interacción entre Cameron y el cerdo.

La espeluznante historia había sido extraída de una nueva biografía de Cameron que estaba a días de ser publicada. La autora de la nota en el Daily Mail, Isabel Oakeshott, era también una de las escritoras de la biografía. Por supuesto, la noticia no tardó en convertirse en tendencia mundial en Twitter y en Facebook. Pero un día después de la controversia, todo se fue al carajo. La periodista Oakeshott, en una entrevista en televisión, tuvo que reconocer que no sabía si su historia era cierta o no lo era, e incluso, cuando la presionaron, aceptó que ella no había visto ninguna prueba que sustentara la veracidad del relato. Según la defensa de Oakeshott, ella solo cumplió con reportar lo que dijo la fuente, y era responsabilidad del lector decidir si eso era cierto o no.

Quedaba claro que la historia no era más que un rumor dañino y sin fundamento. Pero ya era tarde. Todavía hoy, mientras escribo estas líneas, hay millones de personas en el mundo que creen que el ex primer ministro David Cameron tuvo sexo oral con la cabeza de un cerdo muerto. Y es acá donde quiero detenerme. ¿Cómo explicar lo que pasó?, ¿ha caído el periodismo en la trampa de la fama momentánea?, ¿nos estamos convirtiendo los periodistas en rameras de los clics y los retweets? La tentación de Oakeshott de publicar un vulgar rumor que generaría una reacción en cadena de millones de interacciones fue mayor que su responsabilidad con los lectores, con el oficio, con ella misma. ¿Es esta una enfermedad contemporánea? No, no lo es. También en las épocas previas al Internet, al Twitter y al Facebook, se publicaban miles de historias falsas, inventadas, sin ninguna verificación. La diferencia es que ahora, esas mismas historias, tardan segundos en llegar a las pantallas de millones de usuarios.

Y es aquí donde el periodista se vuelve valioso y necesario. Nosotros podemos ser el origen de una historia miles de veces comentada, pero también el filtro de muchas “verdades” publicadas y repetidas en Twitter o en Facebook. Nunca como ahora ha sido tan importante nuestra labor de verificadores. Nunca como ahora hemos tenido tanta responsabilidad en nuestras manos. Es por eso que debemos, con urgencia, repensar nuestro oficio. Es inútil que tratemos de competir en términos de velocidad: el primero en publicar la muerte de Osama Bin Laden no fue un periodista, fue un tuitero cualquiera sentado en su casa en Pakistán. Los periodistas del mundo seguimos la información que él dio, verificamos que fuera cierta, dimos el contexto de lo que esa muerte representaba. Rebajar nuestro oficio al afán de un clic es la vía más rápida al suicidio profesional.

Fuente: El Espectador, 25.7.16 por Jorge Eduardo Espinosa, periodista colombiano

Emiten orden de detención para 42 periodistas por el fallido golpe de estado en Turquía

Entre ellos se encuentra la periodista Nazli Ilicak, figura destacada de la profesión, despedida del diario progubernamental Sabah en 2013 por haber criticado a ministros implicados en un escándalo de corrupción.

Las autoridades turcas emitieron órdenes de detención contra 42 periodistas en el marco de la investigación del fallido golpe de estado del 15 de julio pasado, anunciaron este lunes varios canales de televisión.

Entre ellos se encuentra la periodista Nazli Ilicak, figura destacada de la profesión, despedida del diario progubernamental Sabah en 2013 por haber criticado a ministros implicados en un escándalo de corrupción, indicaron los canales de televisión NTV y CNN-Turk. Nacida en 1944, Nazli Ilicak había lanzado el año pasado el diario Ozgür Düsünce (“Pensamiento Libre”). Ilicak no se encontraba en su domicilio este lunes y podría estar de vacaciones en el mar Egeo, informó el diario Hurriyet, que citó al fiscal antiterrorista de Estambul Irfan Fidan.

El sábado pasado, el presidente Recep Tayyip Erdogan había advertido en una entrevista a France 24 que si “los medios apoyan el golpe de Estado, ya sean medios audiovisuales u otros, les va a costar caro”. “Es la ley, es el derecho, los medios tienen la obligación” de respetar la ley, había advertido Erdogan, criticado por la Unión Europea por la severidad de la represión consecutiva al golpe de estado.

El 19 de julio pasado, el organismo regulador de los medios turcos retiró la licencia a 24 canales de televisión y radios sospechosos de pertenecer al predicador Fethullah Gülen, exilado en Estados Unidos desde 1999 y acusado de haber instigado el golpe.  El organismo había además retirado el carné profesional a 34 periodistas considerados cercanos a Gülen.

En marzo pasado, el diario Zaman y la agencia de prensa Cihan habían sido confiscados por el estado.

Este lunes, la policía detuvo a 40 personas en una escuela militar de Estambul, indicó la agencia Anadolu. Este lunes, Erdogan debe recibir a las 11.00 GMT a los responsables de la oposición, a Kemal Kilicdaroglu, líder del Partido Republicao del Pueblo (CHP, socialdemócrata), y a Devlet Bahceli, del Partido de Acción Nacionalista (MHP).

En cambio, Selahattin Demirtas, jefe del Partido Democrático de los Pueblos (HDP), prokurdo, no fue invitado por Erdogan.

Fuente: La Razón, 25.7.16

Medios de comunicación: asignatura pendiente por Sara Lovera

Hace unos días los portales SEMlac/SemMéxico, espacios de la más antigua agencia de noticias desde y con las mujeres, nacida en 1978, publicó lo que podríamos llamar el corazón de lo que hemos pretendido desde hace 38 años.

Tamara Vidaurrázaga Aránguiz en Chile y Norma Loto en Argentina, dos periodistas históricas en nuestra agencia, participaron en un Seminario Internacional “Libertad de expresión, derecho a la comunicación universal y medios plurales para las democracias del mundo”.

Tamara Vidaurrázaga Aránguiz envió la nota: La existencia de estereotipos, prácticas sexistas y discriminatorias a la hora informar en los medios sobre la violencia contra las mujeres y las niñas normalizan y reproducen la cultura machista. Daba cuenta de un  Seminario Internacional  realizado en Santiago de Chile que organizó el  Colegio de Periodistas y la Unesco.

Habría que recordar que UNESCO fomentó el nacimiento de SEMlac tras la primera Conferencia Mundial de la Mujer, celebrada en México en 1975, y propició esa que hasta hoy es la única agencia de información periodística, sin orientación partidaria, política o ligada a una tendencia feminista que ha durado en el tiempo, que abarca una mirada internacional y que ha hecho posible la formación de al menos dos generaciones de periodistas con visión de género en América Latina.

Pero el tema de ese seminario que celebró el 60 aniversario del Colegio de Periodistas de Chile es exactamente el gran pendiente para poder hablar de políticas públicas favorables a las mujeres, más de la mitad de la población discriminada y por tanto violentada.

Los medios de comunicación, como la educación pública, no son inocentes, informan, circulan ideas, abren espacios de reflexión y, sobre todo, amplían la visión de la personas. También pueden influir en los gobiernos y cuando es necesario y urgente, denuncian y fortalecen a las democracias.

Nada de eso se entiende en México. No se entiende, cuando un medio ofrece un espacio, caso de Televisión Azteca con ONU MUJERES, el convenio firmado entre la Secretaría de Gobernación y la Cámara Nacional de la Industria de Radio y Televisión (CIRT), surgen las voces dogmáticas, reticentes, desconfiadas. Claro que tienen razón en desconfiar, pero nosotras, convencidas de que hace casi 40 años no hemos podido incidir realmente por falta de recursos o por falta de profesionalismo, también por falta de capacidad para competir, esta es una oportunidad. Yo ya quiero hablar con la CIRT y mejorar los espacios para hablar de la problemática de género.

Tanto es importante eso, como una Reforma Educativa con visión inclusiva, anti estereotipos, capaz de enseñar a niños y niñas otras cosas. Lo de los medios es fundamental. No sólo porque difunden ideas, sino porque inciden en el conocimiento y difunden ejemplos que aprenden las y los futuros hombres y mujeres.

Lo de Chile dejó claro que estuvieron periodistas, no sólo feministas, como Mónica Maureira; el periodista de CNN, Patricio Martínez, y la moderadora y organizadora Fabiola Gutiérrez, integrante de la Comisión de Género del Colegio de Periodistas.

Luego la afirmación clarísima: “Sin mujeres no hay periodismo. Pero, además, esta instancia nos permite visibilizar que los medios de comunicación no han disminuido sus prácticas sexistas y discriminatorias con noticias llenas de violencia simbólica, con el inadecuado trato frente a la violencia que viven las mujeres en distintas expresiones y la falta de un lenguaje pertinente a la hora de informar sobre feminicidios”.

Nuestra compañera Norma Loto, de Argentina, habló del tratamiento que los medios realizan respecto de hechos de violencia contra las mujeres y rescató algo sustantivo: el periodismo con visión de género no necesariamente debe ser militante, puesto que significa hacer “un ejercicio justo y con enfoque de derechos humanos”, como “nuevo estándar en la calidad del periodismo”. Calidad igual que la deseada por la educación. Un periodismo incluyente no necesita ser militante, necesita ser profesional, profundo, interesado en los derechos humanos y respetuoso de la ley.

Por tanto, un periodismo con visión de género implica comprender la violencia contra las mujeres y niñas como la violación más intensa y transversal a los derechos humanos en el mundo, apuntó Norma Loto.

Y yo con ella sostengo: no se trata de hacernos el favor ni de pensar que hemos de informar sobre la condición de las mujeres, desde la idea disminuida de víctimas o de las “pobrecitas”, sino con altura de miras, “los medios deben tratar los hechos de violencia como una violación a los derechos humanos, abordarlos sin estereotipos ni culpabilizando a las víctimas, puesto que tienen un tremendo poder en la construcción de imaginarios”.

Lo sucedido y sostenido por quienes hemos ejercido el periodismo profesional, en todos los frentes, mirando la obligación constitucional del derecho a la información de la población mexicana, debía llevarnos a practicar una tarea sin dogmas, con miradas amplias, contando la realidad, todos sus contornos, donde hay dolor, mucho dolor, incapacidades diversas, gobiernos omisos, pero también muchas cosas y muchos hechos positivos.

A lo largo de 47 años, como periodista, he visto mucha cosas: mujeres violentadas, pero mujeres organizadas, impetuosas; omisiones tremendas desde funcionarios y jueces, y también funcionarias que trabajan con un banquito y un escritorio en los institutos municipales de las mujeres; congresistas que se la juegan y gracias a quienes tenemos un marco legal de igualdad; construcción de leyes desde otro lugar. Cosas que el periodismo no mira, sólo nos ve como objetos o como víctimas.

Contar y contar lo que sucede es nuestra obligación. Analizar las distintas realidades; hurgar en lugar de calificar; investigar en lugar de tomar nota, son asuntos centrales para el periodismo, lleno de columnistas y opinadores, pero también de reportajes. Muchas veces contar muy bien, sin adjetivos, puede generar persecución, pero no se justifica, encuentra caldo de cultivo en denuncias sin documentos u opiniones sin datos.

Una convicción clara es que los medios de comunicación, ahora hostiles a las mujeres, con prácticas sexistas, son responsables de relativizar la violencia contra las mujeres, podrían ser capaces de ayudar a los grandes emprendimientos, como las campañas para reeducar a los hombres violentos; evitar el matrimonio infantil; alertar sobre abuso de niñas; vigilar los centros de justicia; mirar el desarrollo de muchas mujeres; aplaudir los compromisos de algunas instituciones, vigilar la paridad de género y otras muchas cosas.

Ahora toca hacer del convenio con la Cámara Nacional de la Industria de la Radio y la Televisión se cumpla. ¿Quién conoce su contenido? ¿A qué cosas se comprometió? ¿Quién la vigilará y le reclamará? Tarea para las militantes. Yo lo que quiero es un espacio para mi producción informativa.

Fuente: ALai, 21º.7.16 por  Sara Lovera López, periodista mexicana

Nuestra mente esa pequeña casa, por Martha Riskin

Ni demasiada imaginación para, frente a los ajustes tarifarios, equiparar la sensibilidad de un funcionario diciendo “si el consumidor considera que este nivel de precios es alto en comparación a otros gastos de su economía, dejará de consumir”, con la de aquella reina que habría sugerido al pueblo de Francia, en 1789, que si no tenía pan, comiera tortas.

La novedad está en la actual visibilidad de las paradojas culturales y en la oportunidad de observar a los votantes afrontando la naturalidad neo liberal de sus cirujanos. Por ejemplo, a quien interpreta el acceso al consumo como una ofrenda al propio mérito y renuncia a las mismas cosas que antes reclamaba.

Los argumentos pivotean sobre las “duras medidas adoptadas” como productos inevitables de “la herencia recibida” y soslayan, sistemáticamente, la comparación de datos.

Hay quienes aseguran “No podíamos seguir así” y lamentan su “irreal” calidad de vida anterior y “opositores” que niegan la coherencia entre ideología y medidas del gobierno y aquellos que pierden memoria histórica e insisten en “darles tiempo”, confiando en persuadirlos pra corregir “errores”.

Muchos de estos planteos proceden de personas inteligentes, que descreen de la estabilidad de los mercados y dudan que exista una sola economía real.

¿Por qué aceptarían fallidas recetas económicas como única medicina? ¿Algo así como “Si duele, cura y si es horrible, pasa más rápido”? Clásicos, como La rama dorada de Frazer, describen los caminos de resolución mágica de las contradicciones y explican ciertas estrategias de las políticas de ajuste.

También, un cuento popular y común a varias tradiciones.

Un pobre campesino vivía con su numerosa familia en una minúscula habitación que era toda su casa. Nadie podía descansar allí. Cuando la falta de sueño ya lo estaba volviendo loco, el padre decide recurrir al sabio de la aldea, en busca de consejo. El erudito reflexiona y afirma tener la solución. Entonces, indicará que esa noche lleve una vaca a la morada. Al día siguiente, el hombre está desesperado pero el consejero insiste para que, noche tras noche, además de la vaca, introduzca en la casa a dos ovejas, tres cabras, la yegua y por último, a las gallinas. Recién al cabo de una semana de penurias, se le permitirá retirar todos los animales. Por la mañana, el pobre agradecerá al cielo lo bien que ha dormido y el gozar de una casa que ya no juzga tan pequeña.

Esta fábula tiene dos moralejas. Una expresa la sensatez de apreciar y cuidar lo que se tiene. La otra, exhibe un modo de estructuración lógica del pensamiento humano.

En la actualidad, nichos compactos de producción y divulgación ideológica despliegan idénticos valores y consignas –organizados según nivel socio-económico, género, edad y paladar del consumidor– en múltiples ficciones y publicidades.

Los medios de comunicación no solo distribuyen contenidos. También instalan matrices lógicas y resortes de pensamiento automático.

Aunque estudios sobre las redes sociales han revelado algoritmos administrando las opiniones dominantes de los grupos de referencia, aún nos preguntamos si es posible que baste la construcción virtual de una masa crítica de pares para que algunos ciudadanos se crean en la peor situación posible y luego, agradezcan cambios negativos y sinceramientos falaces.

El pensamiento mágico no resuelve problemas ni paradojas pero investigarlo desenmascara sus aplicaciones, resultados prácticos y consecuencias emocionales.

Así, los “cambios” que recorren el mundo, re significan al descripto por Lampedusa.

Ya no se trata del cambio para que todo siga igual sino de un cambio feroz, impuesto por marketing a conciencias globalizadas y que conduce el deseo de las masas hacia un proyecto mundial de retorno a servidumbres feudales.

Ricas tradiciones intelectuales y religiosas exhortan a abandonar prejuicios y concentrar la atención en el presente, sin negar el pasado y soñando futuros.

La escucha y la mirada, interior y exterior, son a esta altura de los acontecimientos, actos estrictamente prácticos para lograr cierta perspectiva personal y advertir cómo y cuánto estamos conectados con los demás.

Acciones tan simples y complejas como interrogarnos a nosotros mismos y a nuestros conciudadanos acerca de “qué veo, oigo, pienso, siento” conectan mente y corazón, evitan ingerir precocinados cantos de sirena y permiten disputar lógicas de construcción de realidades automáticas.

Cuestionar acciones e ideas siempre fue una elección pero hoy, es de supervivencia.

El Régimen impone y cada ser humano del planeta, elige.

Fuente: Página12, 13.7.16 por Marta Riskin, argentina antropóloga UNR.

Periodistas asesinados en América Latina: balance catastrófico

En el primer semestre de 2016, Reporteros sin Fronteras (RSF) registró 21 casos de periodistas asesinados en América Latina, 14 de ellos en México y Guatemala. Un balance desastroso que se explica por la falta o por las deficiencias de mecanismos de protección, pero sobre todo, por el alarmante grado de violencia, corrupción e impunidad en la mayoría de los países de la zona, que se ha convertido en una de las más peligrosas del mundo para el ejercicio profesional.

Desde el 1 de enero de 2016, 21 periodistas han sido asesinados en América Latina. Como en 2015, México sigue estando a la cabeza de esta triste lista, con 9 asesinatos. Le siguen Guatemala (5), Honduras (3), Brasil (2), Venezuela (1) y El Salvador (1).

Ninguno de estos países se encuentra oficialmente en guerra. No obstante, padecen una fuerte violencia estructural, relacionada en parte con la omnipresencia de grupos armados, como los cárteles en México o las pandillas de Maras en América Central. En la mayoría de los casos registrados aún se desconoce con exactitud cuál fue el móvil del crimen.

A menudo las investigaciones judiciales –cuando se abren– se estancan o se ven obstaculizadas por autoridades corruptas. Más que nunca, la impunidad de estos crímenes sigue estando en el centro de un círculo vicioso y de una desvalorización permanente de la profesión periodística.

El contexto en el que ocurren estos asesinatos suele ser muy similar: se trata de regiones alejadas de las grandes ciudades y de periodistas –a menudo locutores de radio o corresponsales locales– que cubren temas locales judiciales, sociales o relacionados con el crimen organizado y la corrupción, que son asesinados por sicarios en la calle, cerca de su domicilio o de su trabajo. En ocasiones las víctimas ya habían denunciado haber recibido amenazas tras hacer investigaciones o después de difundir o publicar información.

Cuando se cierne la duda, las autoridades policíacas y judiciales descartan lo más rápidamente posible que el móvil del crimen esté relacionado con la profesión de la víctima, ponen en tela de juicio la calidad de su trabajo periodístico e incluso pueden decir que existían nexos entre la víctima y grupos criminales locales.

“Este balance de asesinatos de periodistas realizado a mediados de año augura que 2016 será un año terrible en América Latina”, señala Emmanuel Colombié, responsable del Despacho América Latina de Reporteros sin Fronteras. “Esta oleada de violencia en el continente, particularmente en México y América Central, ha hecho que esta región se encuentre entre las más peligrosas del mundo para ejercer la profesión periodística. Si a esto se suman las innumerables agresiones, los secuestros, las desapariciones forzadas, las amenazas y los casos de hostigamiento judicial, podrá constatarse el clima de terror que viven los periodistas y en el que, evidentemente, estos no tienen cabida. Ante este sombrío balance, es muy importante que los dirigentes de la zona tomen consciencia de su responsabilidad y hagan su mayor esfuerzo para parar esta espiral mortífera”, añadió.

Recordemos lo que contempla la Declaración de Principios sobre Libertad de Expresión de la Organización de Estados Americanos (OEA): “El asesinato, secuestro, intimidación, amenaza a los comunicadores sociales, así como la destrucción material de los medios de comunicación, viola los derechos fundamentales de las personas y coarta severamente la libertad de expresión. Es deber de los Estados prevenir e investigar estos hechos, sancionar a sus autores y asegurar a las víctimas una reparación adecuada”.

Algunos Estados de la OEA parecen haber olvidado estos principios, pues aún no consideran la protección de periodistas una prioridad. Así, en toda la zona, sólo Colombia y México han puesto en marcha mecanismos nacionales de protección. Estos dispositivos, si bien tienen el mérito de haber sido creados, no logran cumplir su función principal y carecen de recursos financieros, humanos, así como de independencia frente al poder político.

En Guatemala, bajo la fuerte presión de organizaciones de la sociedad civil y de asociaciones de periodistas, se está elaborando un mecanismo. En Honduras, frente a la impunidad casi total de los crímenes cometidos contra periodistas,

RSF incita a la creación de un organismo independiente de investigación, competente, con personal bien capacitado y calificado, que pueda identificar claramente si existe una relación entre el asesinato de los periodistas y su actividad profesional, y darla a conocer públicamente.

No requiere mucho esfuerzo evocar otros gobiernos ejecutando las mismas medidas que negaron enfáticamente, durante la campaña electoral.

Fuente; Periodistas en español, 5.7.16

La prensa que ayudó a mentir

En los sótanos del edificio del Tesoro de su Majestad en Londres se encuentran las habitaciones de guerra de Churchill. Ahí se instaló, bajo las órdenes de ese gigante de la historia, el centro de mando para enfrentar al monstruo del nazismo en la II Guerra Mundial.

Si Inglaterra entonces no hubiera sido esa muralla inexpugnable, desde donde pudo fraguarse el desembarco, Europa no se habría salvado de Hitler.

Ochenta años después la decisión de irse de la Unión Europea (UE) no tiene nada de grandeza, aunque sea el hecho más trascendental desde la caída de la Unión Soviética.

Para empezar, según medios serios como Financial Times, la idea del referendo Brexit nació en una pizzería en el aeropuerto O’Hare de Chicago en el año 2012, después de un cumbre de líderes mundiales.

Esperando el vuelo de regreso a Londres, al primer ministro David Cameron y a otro líder del partido conservador se les ocurrió que tal referendo serviría para mantener unida a esa colectividad. Erraron en su cálculo.

Ahora Cameron –ya renunciado- tiene bien merecida la entrada infame a la historia como el peor primer ministro inglés en el último siglo (dicen, después de Chamberlain). Aparte de Cameron hay otro protagonista al que la historia no puede perdonar: Boris Johnson, populista, quien fue alcalde de Londres y líder en el bando de los que estaban de acuerdo en abandonar a la UE.

El triunfo del Brexit pone a este personaje camino a convertirse en primer ministro. Como para hacerle compañía a Trump, quien, a propósito, celebró a rabiar del lado de los eurofóbicos. Lamentablemente, la prensa británica fue protagonista para mal del resultado del Brexit la semana pasada.

Periódicos como Daily Mail y Daily Telegraph descubrieron que para vender más y exacerbar los ánimos xenófobos de la clase trabajadora, valía la pena mentir amenazando con que Europa se devoraría a los británicos y se perderían miles de empleos. A pesar de la arrogancia y los vicios burocráticos de la UE, el europeísmo le ha dado a millones de personas acceso a instituciones democráticas. Todos pierden con el triunfo del Brexit. Mucho más cuando el mundo está tan corto de líderes.

Fuente: El Espectador, 27.6.16 por Juan Carlos Gómez, periodista colombiano

12. Prensa boliviana, 10 años bajo acoso permanente por Wendy Pinto Ante las recientes agresiones de parte de las autoridades de Gobierno, periodistas denunciaron ese hostigamiento ante instancias internacionales. Según los informes de la Sociedad Interamericana de la Prensa (SIP) y un reporte anual de la Asociación Nacional de la Prensa (ANP), los trabajadores de este gremio de Bolivia desde 2006 hasta la fecha son blanco de todo tipo de agresiones de parte del Gobierno, de organizaciones sociales y de otros sectores. “Cumplan, por favor, lo que establece la Constitución Política del Estado (CPE), lo que establece la Ley de Imprenta, y los acuerdos y convenios que ha firmado Bolivia a nivel internacional donde se compromete a respetar la libertad de prensa y expresión”, exhortó el presidente de la Asociación Nacional de Periodistas de Bolivia (ANPB), Ronald Grebe, a oficialistas, opositores y organizaciones sociales.

Los trabajadores de la prensa denuncian que son sometidos a amenazas y agresiones físicas o verbales debido a las investigaciones que realizan sobre un determinado caso que incomoda a algunos sectores afines al partido en función de gobierno, también a los opositores o a otros sectores de la sociedad.

Cada año la SIP se reúne en diferentes países donde desarrolla asambleas generales y se informa sobre la situación de la prensa en el mundo.

La organización presentó también un reporte de Bolivia En 2006, el presidente Evo Morales inició su mandato y en su primer discurso aseguró que los periodistas defienden intereses de Estados Unidos y anunció la implementación de medios alternativos para “informar” al pueblo.

El ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, acusó a los medios críticos de buscar inestabilidad. No obstante, el oficialismo no fue el único que ejecutó dichas acciones. Autoridades de oposición y sus militantes empezaron la agresión verbal y física contra los medios del Estado Canal 7, hoy Bolivia Tv, Radio Patria Nueva y el periódico Cambio.

Ese amedrentamiento se vivió en Sucre con la Asamblea Constituyente, y en la denominada masacre de Pando. De los calificativos de Morales hacia el gremio periodístico se pasó a la regulación del trabajo mediante normas como la Ley contra el Racismo y toda forma de Discriminación y la Ley de Régimen Electoral, lo que generó autocensura.

Luego se utilizó la asfixia económica para acallar a medios. En la actualidad, las amenazas son más directas, tanto que periodistas y medios de comunicación presentaron denuncias ante instancias internacionales.

Las federaciones de prensa analizan hacer lo mismo. 54 denuncias en el Tribunal Nacional de Ética Periodística “Hemos tenido contacto con la relatoría de la Unesco para la libertad de expresión; no hay condiciones adecuadas para el libre accionar de los medios de comunicación”, dijo el presidente de la Asociación de Periodistas de La Paz (APLP), Nelson Martínez.

A pesar de todas las agresiones que sufre la prensa, el gremio se ha organizado para conformar el Tribunal de Ética, instancia que resuelve las denuncias de diferentes sectores contra medios de comunicación y periodistas. “Es una medida de autorregulación, y hasta la fecha según los reportes de los últimos cinco años, se han resuelto 54 casos”, dijo Martínez Esta instancia está conformada por tres periodistas y profesionales en comunicación social y un abogado. 2006

En Sucre califican a la prensa de racista Según el informe de la SIP, el presidente boliviano Evo Morales arremetió contra periodistas de Unitel, los calificó de “terratenientes y representantes de la oligarquía opositora” y afirmó que el Gobierno es víctima del “terrorismo mediático”.

El Gobierno impulsó el funcionamiento de 30 radios comunitarias como “información alternativa” y habló de cambios a la Ley de Imprenta En Sucre, lugar de la Asamblea Constituyente (AC), los periodistas fueron amenazados y catalogados como prensa racista.

El 17 de septiembre trabajadores de La Razón salieron a vender el periódico y fueron agredidos por los canillitas. El alcalde de Santa Cruz, Percy Fernández, amenazó a un periodista de El Deber y dijo que impedirá que se informe sobre su gestión de gobierno. (Asamblea general SIP en México 2007 Decomiso de equipos Evo advirtió en tono de broma con “nacionalizar” La Razón, dice que los medios son sus principales adversarios: “hay libertad de prensa y también libertinaje”.

La Superintendencia de Telecomunicaciones de Bolivia decomisó equipos al canal 20 de Cochabamba por hacer críticas al Gobierno en un programa periodístico. En Santa Cruz, periodistas de El Mundo y Red Uno son heridos en una manifestación callejera el 28 de agosto, mientras que los periodistas de EFE y Canal 7 fueron intimidados; en La Paz agredieron físicamente a periodistas de Cadena A y Red Uno que cubrían en la UMSA. Quintana acusó a periodistas y columnistas de ser pagados por una agencia norteamericana para “desestabilizar” la democracia. (Asamblea General -AG- de la SIP Miami). 2008 Prensa en Pando, año conflictivo.

El Gobierno controló la mayoría de los medios rurales en el referendo autonómico y el revocatorio, Canal 7 instaló 20 repetidoras con propaganda contra los opositores. Grupos oficialistas atacaron a la prensa por observar irregularidades en la aprobación de la CPE.

El 19 de septiembre periodistas fueron agredidos por militantes del MAS y opositores. En Pando, la periodista Claudia Méndez, de PAT, fue herida en el pie por una bala cuando los militares tomaron el aeropuerto de Cobija; el 13 de septiembre propinaron golpiza al fotógrafo de El Deber, Ángel Farell, tuvo que simular estar muerto para salvar su vida.

También fueron golpeados cinco periodistas de medios estatales. La ANP estableció que se produjeron 43 ataques. (AG de la SIP Madrid). 2009 UTARC agrede a los periodistas La SIP exhortó a Evo a garantizar el trabajo periodístico y él tergiversó las declaraciones y se mofó de los periodistas llamándolos “pollos de granja”. Los ataques fueron a 111 periodistas, de los que 104 representaban a medios privados.

El 3 de septiembre, efectivos de la UTARC atacaron a un equipo de Unitel, obligaron a los periodistas a tenderse boca abajo, dispararon con una ametralladora en el piso y confiscaron material. En Sucre se robaron equipos de trabajo, amenazaron a los periodistas vía celular; en otro caso, la Policía dispersó a bastonazos a periodistas que marchaban para que se aplique la Ley de Imprenta en un juicio de un municipio contra un reportero.

(La Asamblea General (AG) de la SIP se realizó en Buenos Aires, Argentina). 2010 Reuniones, tapas en blanco y huelgas El hecho más grave fue la aprobación de la Ley contra el Racismo y la Discriminación, cuyos artículos 16 y 23 apuntan a sacar de circulación utilizando cualquier argucia a medios y a sus propietarios que no estén alineados con el oficialismo .

El artículo segundo apunta a a aplicar el Código Penal contra los periodistas, atropellando la vigente Ley de Imprenta y la autorregulación. El Vicepresidente le restó importancia al tema y dijo que los periodistas debían sentirse contentos con la ley.

En respuesta, la prensa escrita publicó tapas en blanco; y se instaló una huelga de hambre.

De golpes e insultos se pasó a leyes mordaza; se registraron 99 agresiones a periodistas y 62 medios de comunicación, según la ANP. (AG de SIP Mérida, México 2011 Censura previa y autocensura Se aplicó la censura previa y la autocensura de prensa con la promulgación de las leyes como la de Lucha Contra el Racismo y Toda Forma de Discriminación y de Régimen Electoral, que amenazan con cerrar medios y con penas de cárcel a los periodistas.

Ese año hubo una significativa reducción de las agresiones físicas a periodistas y medios de comunicación en relación con gestiones anteriores. Pero, autoridades del Gobierno continúan echando la culpa de sus errores a los medios de comunicación. “Los medios mienten, tergiversan las declaraciones, no dicen exactamente lo que se dijo”.

Según la ANP, las agresiones verbales y físicas llegaron a 131 periodistas, de los que solo uno era de un medio estatal y los otros 130, de medios independientes. (AG de la SIP en Lima, Perú). 2012 Sanción y cierre de los medios Se reportó que el Gobierno buscaba la sanción y el cierre de medios.

La Agencia de Noticias Fides (ANF) y los periódicos El Diario y Página Siete fueron los primeros medios procesados bajo el artículo 281 del Código Penal que consigna la figura de “difusión e incitación al racismo y la discriminación” por una declaración de Morales sobre la producción de alimento y la flojera.

El control de los medios de comunicación es prioridad del Gobierno. El alcalde de Santa Cruz de la Sierra, Percy Fernández, agredió verbalmente a periodistas y medios, y el 1 de septiembre amenazó de muerte a periodistas y directivos de El Deber.

La ANP registró 13 agresiones físicas contra periodistas y 14 agresiones verbales y amenazas ese año. (AG de la SIP, São Paulo, Brasil). 2013 Asfixia económica a independientes Morales logró el mayor porcentaje de medios a su favor. “Ahora quedan 10 o 20% de opositores”, dijo.

Varios medios independientes recibieron la “visita” de inspectores de Impuestos. La más evidente fue el 6 de junio, cuando intervinieron y embargaron bienes de El Diario. Otro tipo de asfixia fue el manejo discrecional de la publicidad estatal en los medios.

El 14 de agosto, El Deber denunció represalias del Gobierno contra medios críticos mediante la reducción de la pauta publicitaria estatal. El Gobierno admitió que gastó 21 millones de dólares en propaganda y publicidad a favor de la campaña presidencial de Evo.

Hubo 15 denuncias de agresiones contra periodistas por funcionarios gubernamentales y organizaciones sociales afines al MAS. (AG de la SIP, Denver, EEUU) 2014 Condicionamiento de entrevistas Se denunció que la imparcialidad del TSE quedó en duda porque impusieron a los medios y empresas encuestadoras la obligación de registrarse para ser habilitados. Evo no debatió sobre su propuesta electoral.

La presión oficial sobre los medios independientes incluyó condicionamiento sobre las entrevistas de los candidatos oficialistas. Un periodista de Tv Uno denunció que para aceptar una entrevista con el candidato vicepresidencial le impusieron unos temas y le vetaron otros, como el narcotráfico.

Tras la denuncia de casos de corrupción el Gobierno inició demandas judiciales contra La Prensa y Página Siete. Después de la publicación de una información sobre la demanda marítima boliviana, se abrió un juicio contra periodistas de La Razón. (AG dela SIP, Santiago). 2015 Gobierno expulsa a periodistas Los mandatarios admiten la exclusión de publicidad a medios que, en su opinión, hacen política y mienten.

Hay un intervención indirecta que determinó el alejamiento de periodistas influyentes como Amalia Pando, de Erbol; Enrique Salazar, conductor del programa televisivo QNMP; y John Arandia, jefe de prensa de Cadena A. Una política de cerco tributario y asfixia financiera amenaza la inde pendencia de los medios. El periodista de El Diario, Carlos Quisbert, fue detenido en la cárcel por investigar la muerte del bebé Alexander.

Las críticas de ONG a la gestión gubernamental llevaron al endurecimiento de normas para regularlas.

El Vicepresidente advirtió con expulsarlas del país, luego 38 ONG fueron declaradas “irregulares”. (AG de la SIP, Charleston,EEUU). 2016 Evo, Álvaro y Quintana atribuyeron a los periodistas y medios independientes el papel de portavoces de partidos de derecha y de EEUU, en respuesta a la difusión de noticias sobre el desfalco de $us 182,7 millones del Fondioc, a las denuncias sobre tráfico de influencias realizadas por el periodista Carlos Valverde Bravo y que vinculan a Morales, y a la pérdida del referendo del 21F.

El Gobierno califica de “cártel de la mentira” o “mafia mediático-informativa” a Página Siete, ANF, ERBOL y El Deber, arremete contra Pando y Andrés Gómez. Los afectados presentan denuncias ante instancias internacionales. (SIP, Punta Cana, República Dominicana)

Fuente: Página siete, 27.6.16 por Wendy Pinto, periodista boliviana

La libertad de prensa es expresión del pensamiento

En la vida de la humanidad, en todos los tiempos, la libertad de pensamiento de la que proviene la libertad de expresión, ha sido derecho sustantivo de todos, sin distinciones de ninguna clase porque el pensamiento nunca pudo ser apresado, limitado, controlado, censurado, tergiversado o lapidado porque se trata de algo inmanente al ser humano y sólo éste puede tener acción y fortaleza sobre sus pensamientos e ideas; lo mismo ocurre con la libertad de expresión que es efluvio, consecuencia y fin del pensamiento. Y es, la libertad de expresión, honrada y magnificada por la palabra, la que es propiedad inembargable del hombre y ella da lugar en todo tiempo, a la libertad de prensa que en términos generales, implica información, comentario, opinión, criterio, análisis, orientación, crítica, censura y aplauso.

El periodismo en todas partes del mundo es ejercido por quienes tienen libre pensamiento y, con él, libertad absoluta de expresión y son los medios de comunicación -prensa, radio, televisión, teatro, cine y toda comunicación alternativa- las vitrinas, los espejos, los vínculos y todas las manifestaciones de las libertades que, en todo caso, representan los derechos humanos, derechos que son ejercicio permanente de todos sin distinción alguna.

En Bolivia, precautelando la libertad de información, prensa, pensamiento, sentimiento, opinión, criterio, etc., etc., se ha dictado la Ley de Imprenta el año 1925, ley que sufrió muchas veces y en muchos gobiernos la tentación de ser limitada, cambiada o controlada; esta ley está inmersa e impresa en el conjunto de leyes que rigen la vida del país y no cabría que algunos profesionales del derecho la ignoren.

Menos pueden quebrar la profundidad y grandeza de la libertad de expresión quienes poseen poder al calificar a los medios como mentirosos y contrarios a los intereses del país; ellos, por tener poder, también tienen el derecho de ser libres para opinar, para creer y expresar lo que sienten y piensan; pero, no tienen derecho para buscar cadenas para la prensa, para los periodistas que informan o emiten opiniones que no alteran la verdad y no conforman mafias de ninguna naturaleza porque, de ser así, serían integrantes de grupos delincuenciales, atentarían contra los principios que se sustentan en la profesión del periodista, del pensador, del escritor que expresan su pensamiento.

Acusaciones temerarias contra la prensa, radio y televisión son, para quienes las emiten, un atentado a sí mismos porque toda situación de poder es siempre pasajera, circunstancial, momentánea (así dure muchos años); en cambio, la libertad de pensamiento, expresión y prensa es permanente, eterna. Creer que el poder implica inviolabilidad e infalibilidad es craso error y autoridad o persona que emita criterios o conceptos contrarios a la libre expresión, vulnera principios de respeto y consideración por quienes sólo cumplen deberes atenidos a la verdad y a la responsabilidad respaldados por la Ley de Imprenta que en su artículo 8vo. señala: “El secreto en materia de imprenta es inviolable” y por ello no se puede brindar las generales de los periodistas y, mucho menos, revelar lo que es secreto, propio del periodista y del medio que ha publicado una información, comentario u opinión sobre cualquier tema o cuestión que atañe al bien público.

Quienes buscan aplicar el Código Penal o cualquier otra ley para coartar o controlar o censurar la libertad de pensamiento, expresión o prensa tendrían que cerciorarse de lo que la Ley de Imprenta señala y que, ningún poder pudo cambiar porque, en la forma y en el fondo, implicaría violar o conculcar derechos inalienables de cada persona y no solamente de los medios y periodistas que son transmisores del pensamiento, sentimiento, criterio o creencia del ser humano.

El periodismo o la comunicación social, en cualesquiera de sus expresiones -prensa, radio, televisión o información alternativa- por ser instrumento de servicio está ligado a la Constitución y las leyes, a la verdad, a la moral y a la responsabilidad; endilgarle delitos no cometidos es creer que ese ejercicio es ilegal y arbitrario que llega a los extremos del libertinaje, el gran enemigo de la libertad de prensa. La ley que protege a la libertad de pensamiento, expresión o prensa, es clara y terminante; vulnerarla o ponerle cualquier traba es atentar contra los derechos humanos que por principio se sustentan en la libertad y la justicia.           ¡El silencio es para los cementerios, no para los periodistas¡

Fuente: El Diario, 24.6.16 por Armando Mariaca, periodista y economista

Las garantías de la libertad de prensa

Dentro la cadena de escándalos mediáticos que Bolivia vive, se ha conocido la intencionalidad del Gobierno, esta vez mediante su Ministerio de Obras Públicas, que mediante una orden judicial ha solicitado que cinco medios de comunicación social entreguen las grabaciones y la lista de los periodistas que cubrieron el ‘Caso Zapata’, actuación que constituye un verdadero atentado a la libertad de prensa en Bolivia y las garantías mínimas que cuenta (y debe contar) todo periodista.

En efecto, la libertad de prensa, tal como señala la doctrina, implica la existencia de garantías con las que los ciudadanos tengan el derecho de organizarse para la edición de medios de comunicación cuyos contenidos no estén controlados ni censurados por los poderes del Estado pudiendo cualquier persona publicar sus ideas libremente y sin censura previa, siendo Suecia el primer país en adoptar una legislación de libertad de prensa con la “tryckfrihet” del 2 de diciembre de 1766 y también los EEUU mediante  la Primera Enmienda de la Constitución.

En el caso de Bolivia, la regulación constitucional de la libertad de prensa data de tiempos remotos, estando consagrada en la Constitución de 1826 en cuyo artículo 150 establecía: ‘Todos pueden comunicar sus pensamientos de palabra o por escrito, y publicarlos por medio de la imprenta, sin previa censura, pero bajo la responsabilidad que la ley determine’ previsión que fue mantenida en las Constituciones de 1826 (Art. 150), 1831 (Art. 150), 1834 (Art. 152), 1839 (Art. 149), 1843 (Art. 94), 1851 (Art. 6), 1861 (Art. 4), 1868 (Art. 12), 1871 (Art. 4), 1878 (Art. 4), 1880 (Art. 4), 1939 (Art. 6), 1945 (Art. 6), 1945 (Art. 6), 1961 (Art. 6), 1967 (Art. 7), 1994 (Art. 7), 2004 (Art. 7), siendo destacable que durante estos casi 200 años de historia constitucional se hayan mantenido intocables dos ideas centrales: a. La libertad de prensa como el derecho fundamental a expresar libremente ideas y opiniones de los bolivianos, b. La inexistencia de censura previa, reconociendo que los límites que la ley puede imponer, no puede constituir censura.

En la actualidad, la Constitución Política del Estado Plurinacional, en sus artículos 106 y 107, no solo reconoce estos legados históricos, sino que los profundiza de forma indiscutible, reconociendo dentro el ámbito de las garantías de la libertad de la prensa en Bolivia: a. El derecho a libertad de expresión, comunicación y a la información a favor de los trabajadores de la prensa; b. La garantía de cláusula de conciencia; c. El derecho a establecer mecanismos de autorregulación propios del gremio, debiendo comprender que la garantía de la cláusula de conciencia, constituye a la vez el derecho fundamental que tienen los periodistas que, según María Clara Güida, de la Universidad de Buenos Aires, tiene por ‘objeto garantizar la independencia en el desempleo de su función profesional, la cláusula protege la integridad deontológica del periodista frente a hechos producidos (….)’ por lo que un periodista tiene el derecho a reservar su fuente de información así como su modo de obtención, su análisis y tratamiento, por lo que mal puede un juez ordinario (que además resulta incompetente para material periodístico como son las grabaciones) compelir a un periodista a entregar y revelar sus fuentes de información, ya que ello constituye un mecanismo expreso de censura y restricción a la labor del periodista, más aun si en Bolivia, existe una Ley de Imprenta, en cuyo artículo 19 establece que: ‘en las causas de imprenta, se establece el juicio por jurados’, debiendo tenerse en cuenta finalmente que un periodista, no reviste la calidad de juez ni fiscal, para emitir de antemano un veredicto sobre la veracidad o no de una noticia, la cual debe ser evaluada por la opinión pública.

Fuente: Los Tiempos, 23.6.16 por Henry A. Pinto, catedrático de Derecho Procesal Constitucional y Relaciones Internacionales – UMSS.

El derecho a la información: entre lo real y lo ilusorio

El destape del caso Zapata y su relación con el Gobierno mantiene  en vilo a la ciudadanía desde hace más de cuatro meses, en una situación de confusión entre lo que realmente habrá sucedido y lo que se nos muestra como realidad.

Desde el principio se han  establecido las versiones más irracionales y contradictorias que se puedan imaginar.

La primera denuncia que lanzó Carlos Valverde con pruebas contundentes sobre el vínculo entre Zapata y el presidente Morales  mostraba una realidad irrefutable. No obstante, sobrevino una tormenta de desmentidos por parte del Gobierno, contradenuncias y contrapruebas, que derivaron en el amedrentamiento y encarcelamiento de varios supuestos testigos e involucrados, y de la propia Gabriela Zapata.

 

Esto no quedó ahí. La novela continuó con un intercambio intenso y absurdo de “verdades” que ocupó  las primeras planas de la prensa e inundó las redes sociales,  al punto que, a estas alturas, quienes somos espectadores de estas insólitas escenas no podemos establecer los límites entre la realidad y  la invención artera de los hechos.

Por supuesto que  detrás de todo están intereses de poder que marcan relaciones de dominación y violencia simbólica e incluso física. La mejor estrategia política para evadir un problema cuando comienza a afectar seriamente las estructuras del poder y la imagen gubernamental es contaminarlo, a tal punto que se crea una verdadera confusión entre lo real y lo imaginario.

Sin duda alguna, los personajes centrales colaboraron mucho en esta confusión -sobre todo respecto a la existencia o no del hijo de Evo Morales y a los vínculos con la CAMCE- con la aparición y desaparición de personajes cual figuras fantasmagóricas en una escena de terror.

Resulta que, al cabo de unos meses, Carlos Valverde se retracta de su primera denuncia. La propia Gabriela Zapata, que en determinado momento ratificó su posición, niega sus propias declaraciones y la trama se llena de discursos ambivalentes,  poco confiables y contradictorios.

De hecho, este enredo no se limita a la circulación discursiva de declaraciones y contradeclaraciones de los personajes, sino que de éstas se pueden inferir fuertes presiones que están detrás y que determinan el contenido y los súbitos giros en las posiciones  discursivas.

En ese sentido, la situación se agrava porque las palabras carecen de fiabilidad.  A ello se suman aspectos emocionales que juegan con los sentimientos del público, como la autovictimización, la distorsión, la conversión de tiranos  en víctimas y viceversa, generando una confusión que verdaderamente supera cualquier película de ficción, donde se presentan realidades paralelas o sobrepuestas y donde las ilusiones se pueden mostrar como realidades.

La situación  recuerda los viejos problemas filosóficos que proponen la difícil relación entre lo real y lo ficticio,  entre la “verdad” y lo “ilusorio” -en este caso lo ilusorio entendido como falsedad o como un engaño-. El conocido  mito de la caverna de Platón  plantea la metáfora de hombres encadenados en una caverna  obligados a mirar en una sola dirección y tomar como verdaderas las imágenes proyectadas  en un muro, imposibilitados de dilucidar aquello que estaba  detrás de las sombras.

Este tema ha generado cansancio, confusión e incertidumbre y perfora seriamente la legitimidad del poder. El ejercicio de la ciudadanía en  democracia exige un mínimo respeto al derecho a la información y al esclarecimiento de los hechos  y responsabilidades.

Fuente: Página siete, 23,6.16 por María Teresa Zegada, socióloga y analista política