¡Radioteca cumple 10 años!

En junio del 2004, dentro de las actividades del II Foro Social de las Américas celebrado en Quito, Ecuador, un grupo de productoras y productores de radio se dieron cita en las instalaciones de CIESPAL. Una de las propuestas de aquella reunión fue abrir un gran portal en Internet donde compartir audios y producciones de radio.

Visto ahora, parece una idea poco original, pero recordemos que en aquel año no existía ni YouTube ni ninguna plataforma que alojara podcast.

Esta idea maduró en junio del 2005, en Guadalajara, México, donde la UNESCO organizó un encuentro de experiencias exitosas de comunicación en América Latina y el Caribe. Un año después,en octubre de 2006, este sueño se hizo Radioteca.net.

¡Y ya pasaron 10 años! Sí, diez largos años en los que Radioteca fue evolucionando. Evolucionó de ser un “Portal de Intercambio de audios” a una “Red social de Radialistas”.

También fue cambiando de imagen y modernizándose, como puedes ver en las imágenes de más abajo.

En estos 10 años los audios alojados han ido sumando y sumando. Son 48.650 producciones en más de 30 lenguas las que se alojan actualmente. Y hay 21.540 radios y productoras suscritas.

Durante este tiempo, además del apoyo inicial de UNESCO, hemos colaborado estrechamente con otras instituciones como HIVOS (para el proyecto de Derechos y Ciudadanía) o, recientemente, con la DW-Akademie que apoyó el último rediseño de la plataforma.

Además, este año recibimos la alegre noticia de que la corporación Memoria y Saber Popular se unían al proyecto para gestionar la Radiotekita, la sección para niñas y niños de Radioteca.

Este sueño tampoco hubiera sido posible sin los compas de Código Sur, amigos y socios estratégicos de este proyecto que se han echado a la espalda el soporte técnico del sitio y los servidores que dan vida al portal.

Ver como Radioteca ha ido creciendo en estos diez años es motivo de alegría, pero también de profunda preocupación. La gran cantidad de audios, más las miles de descargas diarias incrementan consideráblemente el costo de los servidores. Son más de 10 mil dólares al año que cada vez nos cuesta más conseguir.

Para que Radioteca cumpla, al menos, otros diez años, queremos pedirte que te involucres. De momento no queremos pedir cuotas o cobrar por alojar los audios. Tampoco nos gustaría llenar el sitio con publicidad. Por eso, nos parece que una buena idea es ofrecer servicios web que, a la vez de solucionar a las radios una necesidad, ayudan a financiar Radioteca.

Por eso, este mes de aniversario, Código Sur está promocionando sus servicios de streaming en conjunto con Radioteca. Prueba el servicio de radio en línea sin compromiso y, si te gusta, contrata a precios solidiarios.

Fuente: Radioteca, 14.10.16

Los adultos jóvenes prefieren leer noticias más que los mayores

Cuando se trata de la influencia de la tecnología en los adultos jóvenes de Estados Unidos, la lectura no está muerta, al menos no las noticias. Ante la consulta sobre si prefieren leer, ver o escuchar las noticias, los adultos más jóvenes son mucho más propensos que los mayores a optar por el texto, y la mayoría de la lectura se lleva a cabo en la web.

En general, más estadounidenses prefieren ver las noticias (46%) que leerlas (35%) o escucharlas (17%), según una encuesta del Centro de Investigación Pew de principios de este año. Pero eso varía drásticamente según la edad. Los adultos de 50 años o más son mucho más propensos a preferir ver las noticias sobre cualquier otro método: alrededor de la mitad (52%) de los adultos de 50 a 64 años y el 58% de los mayores de 65 años prefieren ver las noticias, mientras que aproximadamente un tercio (29% y 27%, respectivamente) prefieren leerlas.

Entre los menores de 50, por otra parte, las proporciones son más o menos las mismas (alrededor de cuatro de cada diez de las edades de 18-29 y 30-49 años optan por leer sus noticias tanto como optan verlas.

La mayor parte de la lectura entre los adultos más jóvenes es a través de textos digitales en lugar de impresos. Alrededor de ocho de cada diez (81%) de los jóvenes entre 18 y 29 años que prefiere leer sus noticias, también prefiere obtener sus noticias en Internet; y sólo el 10% elige un periódico impreso.

El reparto entre 30 a 49 años es similar. Los lectores de noticias de entre 50 y 64 años, por el contrario, están divididos de manera más uniforme entre una preferencia por la web (41%) y papel impreso (40%), mientras que los mayores de 65 años en su mayoría todavía acuden al papel (63 %).

También hay evidencia de que los adultos más jóvenes que prefieren ver las noticias están comenzando a hacer la transición a hacerlo en una computadora, en lugar de un televisor. Mientras que el 57% de los observadores de noticias de entre 18 y 29 años prefieren obtener sus noticias a través de la TV, el 37% cita la web como su plataforma de elección. Esto es mucho más que cualquier otro grupo, incluyendo el doble del porcentaje de observadores de noticias de 30 a 49 años.

Si bien la escucha de noticias tiene una base de fans más pequeña en general, los jóvenes de entre 18 y 29 años que prefieren este método de noticias están mostrando signos de migración digital: Tres de cada diez de estos oyentes prefieren noticias en la web.

Para dejarlo claro, los adultos más jóvenes demuestran de forma consistente cada vez menos interés en las noticias en general. Sin embargo, nuestra investigación también revela que, en el ámbito digital, a menudo reciben noticias a tasas iguales o superiores que las personas de edad avanzada, ya sea intencionadamente o no.

Fuente: periodismo.com, 13.10.16

La voz más crítica del periodismo en Nicaragua denuncia espionaje del Ejército

Carlos Fernando Chamorro, director de la revista de investigación Confidencial y una de las voces más críticas con el Gobierno de Daniel Ortega, denunció ayer un proceso de espionaje por parte de oficiales del Ejército de Nicaragua contra su redacción, acoso contra los periodistas por miembros del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) —el partido

de Ortega— y un intento de sabotaje al sitio web de la revista, que en sus investigaciones periodísticas ha revelado casos de corrupción que involucran a funcionarios del gobierno sandinista. Los afectados están, principalmente, relacionados con el desvío a arcas privadas de la cooperación petrolera de Venezuela, que asciende a más de 3.000 millones de dólares.

Chamorro hizo la denuncia en una conferencia de prensa en la sede del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), en Managua. En su declaración pública afirmó que la redacción que dirige ha sido víctima de “acciones ilegales de intimidación y espionaje político, perpetradas por agentes que se identifican como oficiales del Ejército de Nicaragua y operadores del partido de gobierno, el FSLN, en contra de trabajadores de Confidencial y de este medio de comunicación independiente, bajo mi dirección”.

El periodista nicaragüense informó de que el pasado 20 de septiembre dos hombres identificados como Rafael Moreno y Ramón Abarca, que dijeron ser “operadores” del FSLN, contactaron a un trabajador administrativo de Confidencial a quien le solicitaron información sobre el medio que, dijeron, “le estaba causando daño a las actividades del FSLN en la campaña electoral”. Los hombres pidieron al trabajador que entregara información sobre el registro de personas y vehículos, con sus placas respectivas, que llegan diariamente a la redacción de la revista, incluidas personas vinculadas al Gobierno, visitantes extranjeros pertenecientes a misiones diplomáticas u organismos internacionales que visitan Confidencial e incluso sobre los campesinos que se oponen a la construcción de un Canal Interoceánico en Nicaragua, uno de los asuntos que más de cerca han cubierto los periodistas de la publicación.

Dos días después, el 22 de septiembre, se produjo un nuevo requerimiento de información, esta vez a un trabajador del área técnica. Este es el caso más grave, porque según la denuncia de Chamorro, quien solicitó la información fue Walter Abarca, un oficial en activo del Ejército, que fue ascendido al rango de Teniente Primero en 2014. “El oficial Abarca, quien llegó vestido de civil, le demandó al técnico que colaborara con el Ejército de Nicaragua brindándole información sobre Confidencial. De manera específica le planteó los siguientes requerimientos: información sobre las condiciones de seguridad de las oficinas de la redacción, información sobre el entorno de trabajo de los periodistas de Confidencial, los asuntos que discuten y los temas que investigan los periodistas, la seguridad informática de Confidencial y el funcionamiento del sistema de protección contra virus y que le entregara las contraseñas para acceder al sitio web” de la revista, relata la denuncia pública. Le pidió, además, que se reuniera con un técnico para que le facilitara los datos del portal web.

“Método de represión”

Ambos trabajadores rehusaron entregar la información. Vilma Núñez, presidenta del Cenidh, organismo que acompañará a Confidencial en el proceso de elevar la acusación a la esfera internacional, dijo que “lo que queda demostrado con esta denuncia valiente es que se comprueba que el espionaje es un método de represión instalado en el país”. El Cenidh enviará el documento presentado por Chamorro a Edison Lanza, relator especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. “En Nicaragua se ha implementado como sistema de justicia la impunidad y, ante la falta de institucionalidad, la denuncia pública es un mecanismo de defensa no formal de los derechos humanos”, dijo Núñez.

No es la primera vez que Chamorro y su equipo son objeto de acoso del Gobierno de Ortega. En 2008, la justicia —controlada por el presidente— lo acusó a él y al Centro de Investigación de la Comunicación (Cinco), que él presidía, de lavado de dinero, oficiales de la Policía irrumpieron en la redacción de Confidencial y decomisaron las computadoras del equipo

periodístico. Meses antes, Confidencial había destapado una trama de corrupción relacionada a una millonaria extorsión contra un empresario y que involucraba a personas del FSLN y llegaba directamente a casa presidencial. La acusación contra Chamorro no prosperó y, por el contrario, llamó la atención internacional de la persecución oficial contra el periodismo independiente en Nicaragua.

Fuente; El País, 8,10.16