TALLER: UNA EXPERIENCIA DE COMUNICACIÓN PARA EL DESARROLLO (C4D) Cooperación Suiza en Bolivia

Durante el Congreso Ordinario de la Asociación Nacional de Periodistas que se efectuará en esta ciudad, entre el 28 y 29 de octubre, se desarrollará el taller denominado “Una Experiencia de Comunicación para el Desarrollo, patrocinado por la Cooperación Suiza a Bolivia.

El taller busca compartir con las y los periodistas miembros de la Asociación Nacional de Periodistas de Bolivia y periodistas de Tarija, la experiencia en C4D llevada adelante por la Cooperación Suiza en Bolivia. Incluye el desarrollo de la Política de C4D para Bolivia y del Manual de C4D, producido en Suiza, nutrido con las experiencias de América Latina.

El taller está dirigido a periodistas de los nueve departamentos de Bolivia, que son asociados de la ANPB, así como a comunicadores, periodistas y estudiantes de comunicación de Tarija.

El taller estará a cargo del comunicólogo Alfonso Gumucio Dagron y se desarrollará el 28 de octubre de 2016 en instalaciones del Colegio Médico de Tarija.

Programa:

09.00 Inscripción de participantes

09.30 Taller C4D (1ra parte)

13:00 Almuerzo

14:00 Taller C4D (2ra parte)

18:00 Fin del Taller C4D

Entrada libre

La prensa, periodistas y “cárteles de la mentira”

Hasta hace treinta años en que aparecieron los “cárteles del narcotráfico”, se llamaba bandas, mafias e imperio de la delincuencia a organizaciones que violaban la ley en todo sentido y atentaban contra el bien común. El narcotráfico, por sus gravísimas implicaciones en la vida

de los pueblos, ha recibido condenas permanentes y se llama “cárteles” a grupos organizados para producir, comercializar y promover consumo de todo tipo de drogas alucinógenas.

La prensa, cuando cometía algún error, y en cualquier parte del mundo, era desmentida o acusada de calumnias o acusaciones sin fundamento, en casos, se le puso el calificativo de “prensa amarilla” para designarla como negocio de intereses creados que obraban mal y, por igual, difundían y defendían causas ajenas al bien común. Este tipo de prensa aún existe en el mundo y es medio que sirve a organizaciones no siempre legales.

En nuestro país, lamentablemente, se ha decidido, por parte de algunas autoridades del gobierno, calificar a los medios de comunicación y a los periodistas como integrantes de lo que llaman “el cártel de la mentira” buscando que prensa y periodistas pierdan la credibilidad del público al que dicen, engañan, mienten y muestran hechos del gobierno o de entidades privadas que nada tendrían que ver con la verdad y principios de honestidad y responsabilidad; pero, ni prensa -escrita, televisiva, radial- ni periodistas que trabajamos en ella, hemos ingresado en los ámbitos de la corrupción y alteración de la moral y la ética; no concebimos el servicio a bandas o mafias ni a la propagación de la delincuencia y faltamiento a las virtudes, valores y principios porque creemos que servimos honesta y lealmente al país y al pueblo dando informaciones luego de recogerlas en fuentes responsables; relatamos, analizamos, criticamos o aplaudimos y sugerimos medidas o disposiciones que habría que adoptar según los casos; entendemos que el Estado, a cuyo servicio estamos conjuntamente los gobiernos, se rige tan sólo por la Constitución Política del Estado y las leyes que están inspiradas en principios morales y, como base fundamental, el decálogo de la Ley de Dios, cuales son los diez mandamientos, o en principios de moral, decencia, respeto y honestidad que pregonan y propalan todos los credos religiosos sin importar la denominación que tengan.

Acusar a los medios de comunicación y a quienes colaboran o trabajan en ellos, es contrario a la verdad y a principios de sana responsabilidad que todos deberían practicar, tengan o no poder de cualquier clase. Disposiciones legales concretas y terminantes, como es la Ley de Imprenta que ampara a la libre expresión, no deben ser vulneradas ni menos intentar su reemplazo con leyes o códigos que están vigentes en contra de los delitos comunes porque el periodismo relata hechos reales y es comentado dentro de marcos de responsabilidad y honestidad. La libertad de expresión está consagrada por la Constitución y las leyes; su vulneración o no acatamiento por parte de cualesquiera autoridades no corresponde ni bajo el amparo de otras leyes porque la supremacía de la Ley de Imprenta es incuestionable o sea que está sobre cualquier otra disposición legal, salvo la Constitución. El periodismo boliviano ha actuado siempre bajo principios de seriedad y responsabilidad y no ha ocultado o minimizado extremos en que hayan prevalecido los engaños o mentiras y la excepción es ese periodismo “amarillista” que ha seguido consignas y no ha actuado dentro de parámetros de moral y ética porque ha servido a intereses subalternos porque se lo hace en defensa y hasta sometimiento a grupos o instancias ajenos a principios.

La prensa libre e independiente en el mundo entero es básica para las libertades, la justicia y la democracia; no sirve para la defensa de hechos contrarios a las leyes y menos para lastimar u ofender a personas o instituciones sino basa su información, análisis y criterios sobre la verdad y responsabilidad, que son los únicos salvaguardas de la seguridad de la prensa y de los periodistas como medios de comunicación, sino para quienes trabajan en ella como periodistas, sean reporteros, redactores, editorialistas, columnistas, analistas o comentaristas que se atienen a principios de libre expresión pero con responsabilidad.

Los “cárteles de la mentira” corresponden, en todo caso, a quienes son integrantes de mafias o bandas organizadas para el crimen y atentados contra el bien común, para los que actúan bajo dictados del derecho de la fuerza que conculca el Derecho de la Constitución y de las leyes que deben regir la vida del país. Los cárteles son para quienes buscan proteger los hechos contrarios al bien común y para aquellos que complotan contra los derechos humanos y toman a la prensa como culpables de sus errores. Prensa y periodistas nos sentimos consubstanciados totalmente con quienes actúan en los marcos legales, sirven al bien común y actúan con alta moralidad; no nos corresponde ser incluidos en las listas de bandas o mafias inexistentes en el país y que buscan sólo el bien de pocos en detrimento de los intereses de los más, que es el pueblo y sus instituciones.

Fuente: El Diario, 14.10.16 por Armando Mariaca, periodista y economista

¡Radioteca cumple 10 años!

En junio del 2004, dentro de las actividades del II Foro Social de las Américas celebrado en Quito, Ecuador, un grupo de productoras y productores de radio se dieron cita en las instalaciones de CIESPAL. Una de las propuestas de aquella reunión fue abrir un gran portal en Internet donde compartir audios y producciones de radio.

Visto ahora, parece una idea poco original, pero recordemos que en aquel año no existía ni YouTube ni ninguna plataforma que alojara podcast.

Esta idea maduró en junio del 2005, en Guadalajara, México, donde la UNESCO organizó un encuentro de experiencias exitosas de comunicación en América Latina y el Caribe. Un año después,en octubre de 2006, este sueño se hizo Radioteca.net.

¡Y ya pasaron 10 años! Sí, diez largos años en los que Radioteca fue evolucionando. Evolucionó de ser un “Portal de Intercambio de audios” a una “Red social de Radialistas”.

También fue cambiando de imagen y modernizándose, como puedes ver en las imágenes de más abajo.

En estos 10 años los audios alojados han ido sumando y sumando. Son 48.650 producciones en más de 30 lenguas las que se alojan actualmente. Y hay 21.540 radios y productoras suscritas.

Durante este tiempo, además del apoyo inicial de UNESCO, hemos colaborado estrechamente con otras instituciones como HIVOS (para el proyecto de Derechos y Ciudadanía) o, recientemente, con la DW-Akademie que apoyó el último rediseño de la plataforma.

Además, este año recibimos la alegre noticia de que la corporación Memoria y Saber Popular se unían al proyecto para gestionar la Radiotekita, la sección para niñas y niños de Radioteca.

Este sueño tampoco hubiera sido posible sin los compas de Código Sur, amigos y socios estratégicos de este proyecto que se han echado a la espalda el soporte técnico del sitio y los servidores que dan vida al portal.

Ver como Radioteca ha ido creciendo en estos diez años es motivo de alegría, pero también de profunda preocupación. La gran cantidad de audios, más las miles de descargas diarias incrementan consideráblemente el costo de los servidores. Son más de 10 mil dólares al año que cada vez nos cuesta más conseguir.

Para que Radioteca cumpla, al menos, otros diez años, queremos pedirte que te involucres. De momento no queremos pedir cuotas o cobrar por alojar los audios. Tampoco nos gustaría llenar el sitio con publicidad. Por eso, nos parece que una buena idea es ofrecer servicios web que, a la vez de solucionar a las radios una necesidad, ayudan a financiar Radioteca.

Por eso, este mes de aniversario, Código Sur está promocionando sus servicios de streaming en conjunto con Radioteca. Prueba el servicio de radio en línea sin compromiso y, si te gusta, contrata a precios solidiarios.

Fuente: Radioteca, 14.10.16