Periodistas peruanos piden nueva regulación social y profesional

El aumento de la participación política y el interés creciente en la rendición de cuentas políticas en Perú, junto a la evolución de las tecnologías de la información y la comunicación, sugieren la revisión de los marcos regulatorios para conseguir la necesaria democratización de la comunicación e información en el país.

Esta es un primera conclusión de los representantes de las 104 asociaciones provinciales afiliadas a la Asociación Nacional de Periodistas del Perú, que ha celebrado su XXV Congreso Nacional Ordinario en la Ciudad de Urubamba, Cusco La ANP sostiene que el proceso actual de concentración de la prensa hace necesaria una “revisión transparente en el marco de los principios y los valores de una verdadera democracia”, porque en el mercado de medios de comunicación abierto y competitivo la concentración de la propiedad de la prensa es evidente “que está produciendo efectos indeseados tales como la prevalencia de ciertos intereses sobre el deber de informar, el privilegio de la actividad lucrativa sobre la tarea de servicio al público y la obstaculización del pluralismo informativo”.

Para la ANP no es admisible que el derecho de informar los asuntos de interés público y de opinar sobre los mismos, continúen siendo objeto de querellas, amenazas a la integridad física y de agresiones que buscan la eliminación del derecho a la vida de los periodistas: “se hace indispensable que el poder político, en cuyas manos se encuentra el poder de decisión, despenalice los llamados delitos de prensa y de igual modo, promulgue leyes que garanticen el libre ejercicio de la profesión”.

Sobre los problemas que afectan a la sociedad peruana y al ejercicio profesional, el Congreso de la ANP aprobó la Declaración de Urubamba:

1. Expresamos nuestra enérgica condena a todo tipo de agresión, amenazas y hostigamiento proveniente del poder político y económico contra la prensa independiente, exigiendo a entes públicos y privados respeto a la libertad de expresión y garantías plenas al ejercicio periodístico. De manera especial denunciamos lo sucedido en la región Ancash, Tumbes, Ayacucho, Lambayeque y Loreto, que en el último trienio han registrado el mayor número de ataques contra periodistas.

2. Denunciamos la persecución judicial de la que vienen siendo víctimas en todo el país periodistas que denuncian hechos de corrupción. Para la ANP las querellas se han convertido en instrumentos para silenciar a periodistas incómodos y generar una atmósfera de miedo y temor. Por ello, reafirmamos nuestra decisión de promover la despenalización los denominados delitos de prensa.

3 .Nos solidarizamos con los periodistas Rudy Huallpa Cayo (Ayaviri) y Jean Guevara (Chiclayo), casos asumidos por el gremio y que convocan a una movilización nacional ante la amenaza de impunidad. La justicia en Puno ha determinado el archivamiento de la causa de Huallpa Cayo, periodista que perdió la visión del ojo izquierdo por ataque de perdigón durante la cobertura de una protesta ciudadana en Puno. En el caso de Jean Guevara, demandamos celeridad en las investigaciones para identificar a los responsables de la terrible agresión de la que fue víctima.

4. Denunciamos la concentración de medios en el país y llamamos a defender la prensa regional amenazada por la centralización de la publicidad nacional en las grandes corporaciones mediáticas. Para la ANP sin prensa regional se debilitan las voces propias de las regiones y la identidad cultural de los pueblos.

5. Alertamos sobre un peligroso copamiento mediático de partidos políticos en las regiones los mismos que se hacen directamente de espacios periodísticos en la radio y la televisión o presionan mediante la asignación de publicidad la orientación periodística a su favor silenciando voces críticas a la administración pública.

6.Hacemos un llamado público a los legisladores del país para que mediante ley se garanticen los derechos laborales de los periodistas, se reconozca el trabajo periodístico autogestionario y se proteja el derecho constitucional de acceso a la salud y el derecho universal a la seguridad social de un colectivo tan precarizado como lo es el de los periodistas.

7. Invocamos a los colegas de todo el país que hemos salido de un proceso electoral regional y municipal y estamos ad portas de un proceso electoral nacional para actuar de manera responsable y ética. Los periodistas no debemos olvidar que nuestro único compromiso es con la colectividad.

Fuente: Periodistas en español, 25.9.15

Libertad de expresión

La libertad de expresión en Bolivia tiene una faceta virtual que se ha puesto en debate especialmente durante los procesos electorales. Declaraciones de autoridades nacionales y departamentales del Órgano Electoral Plurinacional y de otros poderes han mostrado voluntades y argumentos tanto para regular contenidos en redes sociales como para no hacerlo. Este es un ejemplo nacional de una preocupación global acerca de una doble función de internet con relación a la libertad de expresión: como una tecnología que promueve la libertad de expresión o como otra que permite a empresas, gobiernos, ciudadanos/as y reguladores bloquear contenidos y desconectar usuarios.

Probablemente la respuesta a esta preocupación es mixta, por cuanto internet puede promover la libertad de expresión a la vez que restringirla. Por un lado, es imposible controlar o censurar contenidos que ya hayan sido publicados, especialmente si se viralizan, ya que implica denunciar a Facebook, Blogger, Twitter, etc. para que borren los mensajes cuestionados, que pueden ser miles, y entender que cuando éstos han sido eliminados ya hay otros blogs y cuentas que han compartido nuevamente esos contenidos. Se vuelve un ejercicio de nunca acabar. De esa manera, internet sí es una plataforma que defiende la libertad de expresión (que hayan abusos de esa libertad de expresión es otro tema, que conversaremos en otra columna).

Por otro lado, ya lo mencionamos, es posible solicitar que se borren ciertos contenidos e incluso que se anulen ciertas cuentas de usuarios. Lo extraño es que quien decide si hacerlo o no son las empresas privadas que tienen base legal en EEUU o en algún otro país que nunca es Bolivia; me refiero a Google, Facebook, Twitter, entre otras.

Acciones más locales pueden bloquear el acceso a contenidos para que al buscarlos a través de exploradores los usuarios no los encuentren. También se puede interpretar o crear legislación para tipificar algunos actos de usuarios como delictivos y tomarlos presos, para amedrentarlos. Estas son algunas formas en las que se puede restringir la libertad de expresión en internet.

Frente a esta situación, nos queda entender que nuestro derecho a expresarnos libremente también se ejerce en internet y que es posible amenazarlo desde diferentes poderes; por lo que hay que ejercerlo responsablemente e informarse de las diversas acciones que pueden tomar las empresas, los gobiernos y otros usuarios en contra de este derecho. Más allá de aspavientos poco informados como denunciar hackeos ante la más mínima situación extraña, mejor será conocer las normas nacionales y los procedimientos que imponen las empresas en las que abrimos cuentas, para entender cuando nuestro derecho está siendo coartado.

Fuente: La Razón, 24.9.15 por Eliana Quiroz, periodista

¿Por qué los medios no son parte del debate sobre datos abiertos?

A principios de septiembre, cientos de activistas de los datos abiertos, servidores civiles, investigadores, tecnólogos y especialistas en salud, agricultura, gobernanza y educación se reunieron en Tanzania para la primera conferencia Open Data Africa.

Pero los medios estuvieron prácticamente ausentes del evento, excepto para cubrir el plenario de apertura a cargo del Dr. Jakaya Kikwete, el presidente saliente de Tanzania.

¿Por qué la agenda internacional de datos abiertos no ha capturado aún el interés de muchos periodistas? En esencia, impulsar los datos abiertos se relaciona con el crecimiento de nuevos negocios, con acelerar el flujo de la información, con mejorar la gobernanza y la rendición de cuentas, con salvar vidas y con abrazar tecnologías innovadoras. Y a los medios normalmente les encanta cubrir estos temas.

También hay un ángulo de política internacional en este tema. A fines de septiembre, los líderes mundiales se reunirán en Nueva York para la Asamblea General de las Naciones Unidas. Es posible que hayas oído que se pondrán de acuerdo formalmente sobre los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que ayudarán a orientar los esfuerzos de desarrollo internacional para 2030. Pero, ¿sabías que además se dará a conocer en Nueva York una Carta Internacional de Datos Abiertos, así como también una Asociación Global para el Desarrollo Sostenible de Datos?

La conferencia de Tanzania mostró la amplitud de campos que se están preparando para los cambios que serán impulsados por los datos abiertos. Los agricultores discutieron los enfoques basados en datos para alterar las cadenas de valor de sus bienes, los médicos imaginaron maneras más rápidas de hacer frente a las epidemias y los profesionales del desarrollo hablaron sobre cómo los datos abiertos podrían revolucionar la manera en la que planifican y entregan sus proyectos.

Grandes temas separan a lo que muchos países tienen hoy en materia de datos abiertos de lo que necesitarán tener en unos años. Pero se puede vislumbrar el futuro en decenas de experimentos disponibles: desde el mapeo comunitario de Ramani Huria en Dar es-Salaam para mejorar la capacidad de recuperación de los suelos tras las inundaciones, al trabajo de Code for South Africa que muestra datos abiertos sobre los precios de los medicamentos, y que podría ayudar a los gobiernos a ahorrar millones al negociar con las empresas farmacéuticas.

Todo esto generará en el futuro grandes historias para los medios africanos en el futuro, y entonces la conferencia podría ser una manera de hacer contactos y empezar a contar estas historias antes que cualquier otra persona.

Asistí a la conferencia con mi equipo de Code for Africa y junto a tres de nuestros becarios Open Government, a quienes apoyamos en sus trabajos en Ghana, Ruanda y Uganda, en asociación con Open Knowledge.

En Code for Africa estamos entusiasmados con las posibilidades que surgirán de una mayor disponibilidad de datos abiertos de los países del continente. Desde nuestro proyecto Dodgy doctors con el periódico Star de Kenia a nuestras herramientas electorales en SMS de GotToVote, hemos demostrado que cualquier tipo de información se puede convertir en datos procesables que ayuden a empoderar a los ciudadanos, una vez que esos datos se liberen de archivos PDF, de bases de datos polvorientas o de formatos cerrados. Y estamos trabajando con medios de Kenia, Sudáfrica, Nigeria y Uganda para ayudarlos a aprovechar los datos abiertos en su labor periodística.

Así que el año que viene espero ver a más periodistas no solo asistiendo a la segunda conferencia Open Data Africa, sino también contando cómo han integrado los datos abiertos en su trabajo.

Fuente: Ijnet, 21.9.15 por Stephen Abbott Pugh