Clarín vs. Prisa: una pelea continental

Por Pablo Sirvén

En la central de Prisa, en España, están que trinan con Clarín. Consideran que una nota publicada en ese diario el lunes último precipitó que el directorio de Afsca se echara para atrás, justo cuando iba a proceder a tratar, y seguramente a aprobar, la adecuación de esa emisora a la ley de medios.

No es el primer choque entre los dos poderosos multimedios, aunque las razones de los encontronazos son bien diferentes. En 2004, cuando la principal empresa de comunicación de la Argentina temió una virtual alianza entre el entonces presidente Néstor Kirchner y el grupo español, interpuso, por medio de una radio de Trenque Lauquen, una de sus famosas cautelares con el fin de trabar la transferencia de acciones de Radio Continental entre su anterior dueño, Telefónica, y sus actuales moradores (Prisa). Argumentaba que Prisa se valía de una subsidiaria en EE.UU. (Grupo Latino de Radio) para acogerse al tratado de inversiones recíprocas con EE.UU. implementado durante el menemismo. La objeción iba por el lado de que por más que esa compañía estuviese en Miami, sus capitales eran españoles y entonces el acuerdo no corría.

Pasaron los años y el común enfrentamiento con el kirchnerismo acercó las posiciones entre Clarín y Prisa, que suelen apoyarse periodísticamente en sus respectivas críticas contra el régimen argentino. Tanto la Presidenta como varios de sus principales funcionarios acostumbran a aludir de manera áspera al holding español.

Lo cierto es que las diferencias han vuelto a surgir y todo por culpa del plan de adecuación que Afsca lleva adelante para que las empresas audiovisuales se adapten a los requerimientos y limitaciones de la ley de medios.

El esperado “7-D” de 2012 fue el día en que el Gobierno cifró desmesuradas esperanzas en ver desmembrado al Grupo Clarín, pero pasó sin pena ni gloria ya que la controversia siguió escalando judicialmente hasta la Corte Suprema, de la que se espera un fallo definitivo antes de fin de año.

En esa misma fecha, Prisa alegó en un largo escrito que su adecuación se consintió de hecho con los decretos de 2006 del propio Néstor Kirchner que otorgó licencias en el interior a la Cadena Continental. Y, por si fuera poco, a partir de la ley general de la comunicación audiovisual española, firmada por el rey Juan Carlos en 2010, se incluyó la reciprocidad en las inversiones entre España y la Argentina, tal cual lo indica el apartado 4 del artículo 26 de la citada norma.

Como ese párrafo puede prestarse a diversas interpretaciones (aunque se lee claramente que el límite en las inversiones de países que no formen parte de la Comunidad Europea se fija en un 25 por ciento), la gente de Prisa solicitó un dictamen de la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones en el que por escrito, pero en potencial, se afirma que “no existiría impedimento para que inversores argentinos llevaran a cabo la inversión en una empresa titular en España de licencias de comunicación audiovisual en porcentaje y forma equivalentes”. Es decir que a un 100 por ciento, como lo hace Prisa aquí mediante la empresa que ha creado para tales fines (Corporación Argentina de Radiodifusión).

Pero el diario de mayor venta en el país lo ve distinto ya que considera que es un “nuevo caso escandaloso de aplicación selectiva de la ley, que revela que el único objetivo del Gobierno es ir contra Clarín”, algo con lo que insistió en su newsletter “Nuestra palabra”.

A partir de la profunda y aún vigente crisis económica en España, Prisa concentra ahora la energía en sus operaciones latinoamericanas, donde la radio ocupa un lugar clave en varios países. Pero si la transferencia se sigue demorando, el holding español no estaría dispuesto a seguir enjugando el déficit de la emisora, cuyos ingresos mensuales ascienden a 6 millones de pesos y un lugar menguante en su sintonía (está cuarta, en AM, detrás de La Red, y en el rating general; sumando las FM, se ubica en un relegado puesto 13).

Pero si Prisa diera un paso al costado, ¿en qué manos podría caer Continental teniendo en cuenta que el kirchnerismo ha colonizado con mayor virulencia la radiofonía más que cualquier otro sistema de medios?

Continental mejora su audiencia y facturación de 17 a 21 (Nelson Castro/María O’Donnell), pero pasa lo contrario de 9 a 13 (Víctor Hugo Morales) y con la mustia tira deportiva nocturna de Competencia . Magdalena Ruiz Guiñazú atraviesa su último año en la primera mañana (le ofrecieron una columna en la semana y un espacio los sábados que no aceptó) y Fernando Bravo consigue más audiencia al término del ciclo de Jorge Lanata en Radio Mitre.

Continental deberá definir en estos días si compra o no los derechos de la transmisión del Mundial de fútbol que se llevará a cabo el año próximo en Brasil. Las autoridades de la emisora mantienen al respecto conversaciones con el formidable relator charrúa, cuyo contrato vence a fines del año próximo. Aunque sigue pendiente la reiterada invitación a sumarse a Radio del Plata y a transmitir el Mundial por Canal 7, que le asegurarían fabulosos ingresos, muy superiores a los ya altísimos que percibe en Continental. Teniendo en cuenta que el ciclo de diez años del kirchnerismo ingresa en su última fase, tales oportunidades se presentan como únicas..

Fuente: La Nación, 29.9.13 por Pablo Sirvén, periodista argentino

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