Libertad de expresión en tiempos de cambio

En el Foro realizado en la Asociación de Periodistas de La Paz (APLP), el martes 19, los cuatro expositores coincidieron, desde distintas ópticas, en que la libertad de expresión en tiempos de cambio abrió un abismo entre las normas legales y las prácticas puestas en ejecución por el gobierno de Evo Morales.

El conversatorio fue para presentar el libro “Libertad de expresión en tiempos de cambio”, editado en Sucre por la Fundación Construir, con apoyo de la fundación alemana Konrad Adenauer y la APLP.

Las palabras de bienvenida a la numerosa concurrencia que se dio cita en el auditorio de la APLP las pronunció la representante de la Fundación Konrad Adenauer, Susanne Käss; la apertura del Foro estuvo a cargo del presidente de la APLP, Antonio Vargas; presentó el libro Ramiro Orías, en representación de la Fundación Construir; lo comentaron los periodistas Ernesto Murillo y Raúl Peñaranda.

Ramiro Orías A., al exponer los contenidos del libro, recordó que el 7 de febrero de 2009 se promulgó la nueva Constitución, luego de extenso proceso de debate público, confrontación política y un referéndum nacional. Enfatizó que una de sus características es que expande los derechos y garantías ciudadanas.

Pese a ello, dijo que el actual contexto político está marcado por la impronta de intolerancia y protesta, que ha impactado severamente sobre las prácticas del respeto y ejercicio del derecho ciudadano a la libertad de expresión; en unos casos, mediante el embate de distinta naturaleza -desde alusiones públicas, estigmatización y agresión directa- a periodistas, medios de comunicación y organizaciones de la sociedad civil; en otros, mediante formas indirectas, tal vez más sutiles, a través del uso de las potestades públicas, legislativas y regulatorias, que afectan al derecho de todos los ciudadanos a ser informados de manera amplia y plural.

El actual director de ANF (Agencia Nacional de Noticias), P. Sergio Montes Rendon, S.I., puntualizó que uno de los pilares fundamentales y el anhelo más profundo de la democracia es constituir una sociedad libre, cuyo ejercicio de libertad lo debe garantizar el Estado. Pero, todo esto, “suena muy teórico y probablemente no responde al tipo de democracia que tenemos en el país (donde se quiere hacer confluir a marchas forzadas lo liberal, lo participativo y lo comunitario)”.

Los efectos adversos, entre muchos otros, se dieron con el juicio iniciado por el Ministerio de la Presidencia contra EL DIARIO, ANF y Página Siete, por reproducir parte de un discurso de Evo Morales en Santa Cruz que fue ofensivo para su población.

A propósito, el P. Montes expuso: “Lastimosamente tal acción contra la ANF y diversos medios que siguen una línea independiente ha logrado amedrentar a muchos ciudadanos, a medios de comunicación y a periodistas que se ven limitados, constreñidos o excesivamente cautelosos para expresarse y eso puede significar un empobrecimiento fatídico para la construcción de la democracia y el país en conjunto”.

Añadió que “La censura, el hostigamiento, la confrontación abusiva son elementos negativos que anulan poco a poco la capacidad de un país a ser tolerante, respetuoso y dialogante. Permitir que acciones de ese tipo se den es ser cómplices con el fortalecimiento de un poder absoluto, que se corromperá a sí mismo y corromperá a la sociedad”.

Ernesto Murillo cuestionó el uso de la palabra “cambio”, anotando que su origen proviene de la lengua griega y que su traducción fidedigna tiene que ver con la naturaleza del hombre y no con una finalidad precisa.

Manifestó que el gobierno padece de una obsesión: el complejo de persecución y que esto explica sus reacciones violatorias a la libertad de expresión. Remarcó que, ante todo, la libertad de expresión es un patrimonio social.

Raúl Peñaranda, exdirector del diario Página Siete, empezó diciendo que el gobierno es fuerte y popular y que con estos recursos podía hacer una buena gestión. En cambio, se conduce sobre la base de los prejuicios.

Acerca del discurso de Morales en Santa Cruz, identificando a los cruceños como “flojos”, sostuvo que la nota que publicó el periódico que dirigía fue muy pequeña, sin poner énfasis en ese término, por lo que consideró que el juicio penal contra tres medios fue por el prejuicio de Morales.

Refirió, asimismo, que el juicio está paralizado, porque la juez que conducía el caso se halla recluida en la cárcel cruceña de Palmasola, sindicada de corrupción.

Peñaranda recordó que en el diario El Deber, de Santa Cruz, en entrevista que le hizo a Morales, se le nombró los medios que su gobierno adquirió o cooptó, a lo que éste dijo que también había que incluir al canal de TV Gigavisión. Y reveló que ahora el 80% de los medios de comunicación son oficialistas y sólo el 20% no lo son.

Fuente: El Diario, 24.11.13 por Alberto Zuazo, periodistas boliviano

Comente