Las pantallas que discriminan

A pesar de la movilización del #Ni una menos y más allá de la mayor visibilidad que tiene la violencia contra las mujeres en los medios de comunicación, casi la mitad de los contenidos referidos a la temática en la televisión argentina (48 por ciento) son “discriminatorios y alejados de toda perspectiva de género o derechos”. La otra mitad de la torta se divide entre tratamientos positivos de la problemática, es decir con enfoque de género y derechos (25 por ciento), y otros que conjugan aspectos positivos como negativos (27 por ciento). Este es el principal hallazgo del “Monitoreo de la Discriminación en la TV 2015”, que se presentará esta tarde en el Inadi. Las discapacidades ocupan el segundo lugar en apariciones en la TV (10,3 por ciento), seguidas de la discriminación por situación socioeconómica (10) y por diversidad sexual (7,3). En el otro extremo, el informe llama la atención sobre la poca visibilidad a las problemáticas vinculadas con la religión y la nacionalidad (0,5 por ciento). Así como sobre la “alarmante frecuencia” con que se “cercenan los derechos de diversos grupos sociales a través de representaciones que los menoscaban, invisibilizan o ridiculizan”.
El monitoreo fue realizado por el Observatorio de la discriminación en Radio y Televisión, formado por el Consejo Nacional de las Mujeres (CNM), el Instituto Nacional contra la Discriminación la Xenofobia y el Racismo (Inadi) y la Autoridad Federal de Aplicación (Afsca), para analizar qué tipo de discursos discriminatorios o estigmatizantes circulan a diario en la TV de aire.
Relevó programas informativos, políticos o de opinión; de espectáculo; infantiles; talk y reality shows; de ficción y de deportes, en los cinco canales de TV abierta, entre el 1 y el 7 junio de 2015. En total se visualizaron 105 horas de programación, donde se hallaron 191 segmentos que “refirieron a los distintos ejes de discriminación: violencia contra las mujeres (VCM), discapacidad, pobreza, diversidad sexual, estado de salud, edad, aspecto físico, migrantes, etnia, religión y nacionalidad”, dice el informe.
El monitoreo encontró que los tratamientos discriminatorios aparecieron más en programas de ficción. “La primera, una telecomedia de producción nacional, Casados con hijos (Canal 11), que alcanzó el 9,4 por ciento de las tematizaciones, y la segunda, Yo no creo en los hombres (Canal 9), una telenovela extranjera que obtuvo el 5,2 por ciento. En ambos casos la totalidad de las tematizaciones resultó discriminatoria, especialmente en relación a la VCM. En tercer y cuarto lugar, el ciclo periodístico de espectáculos Intrusos (Canal 2) y el periodístico Duro de domar (Canal 9), reúnen el 5,2 y el 4,7 por ciento de los registros”, dice el informe.
En ese sentido, hace un llamado de atención sobre los programas enlatados, que son repetidos “anacrónicamente”. Una práctica “controvertida” por distintos motivos. Entre ellos, señala el informe: “lxs artistas deben acudir a las instituciones que lxs representan para acceder a los salarios correspondientes a una repetición de programas grabados y emitidos anteriormente; no suele haber una reflexión crítica alrededor de que el material emitido es de otra época y que por tanto configura valores diferentes”.
También destaca situaciones de doble discurso donde en un mismo programa se hace un informe sobre violencia de género con perspectiva de derechos y al día siguiente en el mismo espacio se usan términos discriminatorios o estigmatizantes. Por ejemplo, en el programa Nosotros al mediodía” (Canal 13) “en el contexto de una nota que se vincula al caso de dos adolescentes que fueron víctimas de abuso sexual en una disco, una de las panelistas las culpabiliza diciendo: “Las pendejas están terribles, fatales” (sic).
La violencia contra las mujeres (VCM) es el eje de discriminación que alcanzó mayor visibilización durante la semana monitoreada, con el 55,5 por ciento de los registros. La muestra fue tomada durante la semana en que se llevó adelante la movilización del 3 de junio, #Ni una menos, en reclamo de políticas para frenar los femicidios de mujeres. El 17,8 por ciento de las tematizaciones sobre VCM corresponden a ese hecho.
De ese 55,5 por ciento, casi la mitad (48 por ciento) son “discriminatorios y alejados de toda perspectiva de género o derechos”. La otra mitad de la torta se divide entre, tratamientos positivos de la problemática, es decir con enfoque de género y derechos (25 por ciento), y otros que conjugan aspectos positivos como negativos (27 por ciento). Ejemplo de esto es lo que pasó en informativo Telenueve Central, el 2 de junio, “en el que se incluye un informe sobre una campaña contra el maltrato hacia las mujeres. El mismo cita líneas de atención, entrevistas a especialistas, a una mujer que salió de la violencia y explica el funcionamiento de la línea. Pero también se usan imágenes (mujer debajo de una mesa agarrándose la cabeza, arrodillada) y musicalización espectacularizantes y morbosas”.
Dentro de la categoría general de violencia contra las mujeres, el monitoreo identificó además discriminaciones específicas: como tema transversal, como referencias a un modelo de belleza único y hegemónico; insultos o descalificaciones; situaciones de violencia sexual y estereotipaciones.
Lo llamativo es que los contenidos referidos a la movilización del 3 de junio fueron en general positivos e inclusivos. Casi un 60 por ciento habló de la violencia hacia las mujeres como tema transversal y no como episodios aislados. También se incluyeron entrevistas a especialistas, se difundieron líneas de atención para las mujeres y se dedicaron aperturas, grandes espacios de aire televisivo o el programa completo a cubrir la movilización e incluir voces expertas. “En general, pareciera ser que hubo un esfuerzo por parte de quienes ‘hacen’ los medios de cuidar el tratamiento de este tema”, dicen las autoras del monitoreo.
Todavía falta incorporar la difusión de líneas telefónicas, como la 144 (que orienta en casos de violencia de género), la 145 (en casos de trata) o la 141 (ayuda y orienta en adicciones).
Fuente: Página12, 11.11.15 por Sonia Santoro, comunicadora argentina

Alianza entre Eurovisión y AFP para desplegar el servicio MyWorldReporter

AFP, a través de su filial AFP-Services, y Eurovisión anuncian el desarrollo conjunto de un nuevo servicio, MyWorldReporter. Esta nueva oferta permitirá a las televisiones de todo el mundo disponer de acceso instantáneo a una red mundial de periodistas reporteros de imágenes.
Encontrar imágenes de gran calidad de los lugares más recónditos resultará más fácil que nunca empleando esta nueva herramienta de sencilla utilización, disponible en línea 24/24h en el portal eurovision.net. Cada reportero de video cuenta con una formación global de AFP-Services, con el fin de combinar los roles de cámara, editor, periodista y productor. Entender la cultura y las lenguas locales en zonas geográficas alejadas no será ya un obstáculo.
“Asociarse con AFP-Services para responder a una de las necesidades más complejas de los radiodifusores, que es la obtención de imágenes procedentes de los cuatro rincones del globo, nos parecía una evidencia”, ha declarado Stefan Kürten, director de deportes y actividades comerciales de Eurovisión. “Con MyWorldReporter, completamos la oferta de servicio broadcast que hoy ofrecemos a nuestros clientes. Estamos encantados de responder con AFP-Services al conjunto de sus necesidades. El objetivo de este servicio es continuar siendo la fuente de imágenes de calidad de mayor importancia en el mundo entero”.
“Nos congratula continuar nuestra colaboración con Eurovisión”, ha manifestado Jon Dillon, director general delegado de AFP-Services. “Nos entusiasma mucho la idea de poner a disposición de los difusores nuestra red de reporteros. La plataforma MyWorldReporter les permite acceder rápida y fácilmente a un videasta en todo el mundo, en unos minutos. Elimina las dificultades de organización relacionadas con las coberturas en zonas de difícil acceso”.
Acerca de Eurovisión
La Unión Europea de Radio y Televisión (UER), que es la mayor alianza de medios de comunicación de servicio público (MSP) del mundo, cuenta con 73 miembros activos en 56 países, que explotan 781 servicios de televisión y 1.049 servicios de radio difundidos en 123 idiomas, dirigidos a un público potencial de 1.030 millones de personas. La UER cuenta igualmente con 21 miembros asociados en Asia, África y el continente americano. Entre nuestras actividades figuran Eurovisión y Euroradio.
Para más información: EBU.ch. o síganos en Twitter (@EBU_HQ) o Facebook (facebook.com/EBU.HQ).
Acerca de AFP y AFP-Services:
AFP es una agencia de información mundial que ofrece información rápida, contrastada y completa en video, texto, foto, multimedia e infografía sobre acontecimientos de la actualidad internacional. De las guerras y conflictos políticos, pasando por el deporte y el espectáculo, hasta los grandes descubrimientos en materia de salud, ciencia o tecnología. Sus 2.326 colaboradores, de 80 nacionalidades y repartidos por 150 países, permiten relatar los acontecimientos del mundo en seis idiomas, las 24 horas del día.
AFP-Services, filial de AFP, ofrece servicios de producción corporativa «a la carta» a las empresas e instituciones. Fotografía, video, texto o audio: los contenidos y ofertas propuestos por AFP-Services se fundamentan en el sello de calidad y la experiencia profesional de AFP.
Gracias a equipos propios con dedicación específica, AFP-Services desarrolla su oferta de contenidos a la carta en un marco periodístico privilegiado, diferente del de AFP, dentro del pleno respeto de las normas éticas y deontológicas de la Agencia.
Fuente: Agence France-Presse, 10.15

RSF pide a la ONU un representante especial para la protección de periodistas

Reporteros sin Fronteras (RSF) se ha dirigido a la ONU que Ban Ki-moon cree el puesto de representante especial del Secretario General de las Naciones Unidas para la protección de periodistas, con ocasión el 2 de noviembre de 2015 del “Día Internacional para poner fin a la Impunidad de los Crímenes contra Periodistas”.
RSF señala que pese a las resoluciones adoptadas por el Consejo de Seguridad y la Asamblea General de la ONU en los últimos diez años, el número de periodistas que han sido asesinados mientras desarrollaban su trabajo sigue siendo preocupante, porque más de 700 periodistas han sido asesinados en el ejercicio de sus labores en este periiodo.
El 27 de mayo de 2015, cuando el Consejo de Seguridad de la ONU adoptó la resolución 2222, el secretario general de RSF, Christophe Deloire, se dirigió a los representantes de los Estados miembros del Consejo de Seguridad para celebrar esta resolución histórica y para incitarlos a emprender acciones concretas.
“Si observamos el número de periodistas asesinados cada año, constataremos que estos avances jurídicos aún no se han traducido en los hechos”, señaló Christophe Deloire. “El problema de la seguridad de los periodistas no es el de una laguna jurídica sino la falta de medios necesarios para garantizar que la legislación se respete. Sólo podría producirse un verdadero cambio si existiera un representante especial, que trabajara en estrecha relación con el Secretario General de la ONU, que tuviera el peso político, la capacidad de actuar rápidamente y la legitimidad para coordinar todos los órganos de la ONU”, agregó.
La labor principal del Representante Especial del Secretario General de la ONU para la protección de periodistas sería supervisar que los Estados miembros de las Naciones Unidas respeten sus obligaciones respecto a la legislación internacional. El mandato de este representante especial podría inspirarse por ejemplo en el modelo del representante especial de la ONU para niños en conflictos armados.
Dar al representante especial un papel central y permanente al amparo del Secretario General podría reforzar de manera significativa el plan de acción de las Naciones Unidas sobre la seguridad de los periodistas y la cuestión de la impunidad, así como todos los esfuerzos de la ONU llevados a cabo por la Unesco, el Consejo de Derechos Humanos, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH), y el Relator Especial sobre la promoción y protección del derecho a la libertad de opinión y de expresión, así como reforzar las acciones regionales del Consejo de Europa y de la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la Organización de Estados Americanos (OEA).
En el Informe sobre la seguridad de los periodistas y la cuestión de la impunidad publicado el 6 de agosto de 2015, el Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, afirmó: “Me preocupa mucho que no se logre reducir la frecuencia y la magnitud de la violencia dirigida contra los periodistas, así como la impunidad casi absoluta de ese tipo de crímenes”.
La Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa de 2015 muestra que la situación de la libertad de información se ha deteriorado en todo el mundo. Dos tercios de los 180 países que forman parte de la clasificación obtuvieron peores resultados respecto al año anterior. Este deterioro de la situación se registra en todos los continentes.
El año 2014 estuvo marcado por un grado de violencia muy elevado contra los periodistas en el mundo, que incluye amenazas y decapitaciones escenificadas cuidadosamente. En 2014 fueron asesinados 71 periodistas, la mayoría de ellos en Siria, Palestina, Ucrania, Irak y Libia. 119 periodistas fueron secuestrados en 2014, lo que representa un aumento de 30% respecto a 2013, que afectó sobre todo a los periodistas locales de Ucrania, Libia, Siria, Irak y México. Desde el inicio del año 2015 han sido asesinados 48 periodistas en el mundo (8 en Francia, 6 en Sudán del Sur, 5 en Yemen, 5 en Irak, 5 en Siria, 3 en México, 3 en Brasil…)
Fuente: Periodistas en español, 30.10.15

La verdad, el periodismo de investigación en la picota

“Hubo un tiempo en que el periodismo era un deber nacional. Te lo juro”, decía Dan Rather, Daniel Irvin Rather Jr., nacido en 1931 en Texas, expresentador estrella del telediario “60 minutos” de la CBS Evening News durante 24 años, hasta marzo de 2005, cuando fue expulsado del canal a cuenta del escándalo que cuenta la película “La verdad” (Truht).
poster de “La verdad “El mejor Robert Redford (Todos los hombres del presidente), ahora lleno de arrugas, y una seductora Cate Blanchet (Blue Jasmine) protagonizan “La verdad”, un thriller basado en el Rathergate, el escándalo periodístico que agitó las elecciones presidenciales de 2004, que en Estados Unidos ha vuelto a abrir el debate de las relaciones que existen entre la prensa, el poder político y los intereses de las grandes corporaciones mediáticas.
Se trató de la emisión de una serie de documentos y testimonios que cuestionaban el historial militar de George W. Bush (entonces aspirante a la Casa Blanca), asegurando que, a finales de los años ’60 y principios de los ’70, había buscado enchufes para “esconderse” en la Texas Air National Guard (Guardia Nacional) en lugar de ir a luchar a Vietnam.
Completan el reparto Dennis Quaid (Traffic), Elizabeth Moss (Mad Men), Topher Grace (Interstellar) y John Benjamín Hickey (Banderas de nuestros padres).
La película es la opera prima del cineasta James Vanderbilt, conocido guionista de Zodiac y Asalto al poder, y está basada en las revelaciones que aparecen en el libro Truth and Duty: The Press, The President and The Privilege of Power (La verdad y la vida: la prensa, el Presidente y los privilegios del poder), escrito por la productora Mary Mapes, personaje protagonista junto a Dan Rather (el periodista presentador de los informativos estrella de la cadena). El escándalo que ambos desataron acabó no solo con sus carreras en el canal sino que incluso estuvo a punto de poner fin al informativo CBS News. El problema es que no pudieron aportar pruebas de lo que estaban asegurando; algunas de las personas que testimoniaron se negaron a aportarlas, y otros testimonios fueron simplemente imposibles de verificar.
En vísperas de las elecciones presidenciales estadounidenses de 2004, el país está en guerra con Irak y Afganistán y todo parece indicar que George W. Bush será reelegido. La productora de la CBS Mary Mapes y el presentador Dan Rather –comunicador estrella de los informativos durante 24 años-, tras el éxito conseguido al destapar la existencia de la cárcel de Abu Ghraib donde soldados estadounidenses torturaban y humillaban a iraquíes detenidos, descubren un escándalo que puede cambiar el curso de los acontecimientos y lo cuentan en un programa especial, desatando una auténtica tormenta informativa y una inesperada reacción en la cadena, que somete a los periodistas a un auténtico juicio exigiéndoles que revelen sus fuentes y presenten pruebas de lo que han dicho. Los dos luchan hasta el final –el final de sus carreras en la CBS- mientras toman conciencia de las ingerencias políticas y económicas en la línea editorial del medio para el que trabajan (y de todos los demás).
A pesar de los años transcurridos, y de que ninguno de los dos periodistas trabaja en el canal desde 2004 -a Mary la echaron y Dan Rather se despidió antes de finalizar el contrato-, la CBS se ha negado ahora a difundir la publicidad de la película La verdad (Truth), alegando que en algunos momentos falta a la verdad.
Tanto Cate Blanchett como Robert Redford están magníficos y muy dignos en su “encanto discreto” y sus papeles de “reveladores” de un fenómeno que se mantiene en nuestros días: la forma en que dan las noticias, muchas veces sin que el periodista pueda avalar lo que está contando, la manera – buena y mala- en que Internet ha irrumpido en la terreno de la información, mezclando verdad y falacia y organizando un totum revolotum con hechos acaecidos y deseos del informador; y, finalmente, el peso de la propiedad de los medios en el relato de la información.
Estudiado por innumerables organizaciones de periodistas, y también de detectives virtuales, Memogate (también conocido como Rathergate) no tuvo para sus autores la suerte de su antecesor, el Watergate. La película puede competir dignamente con anteriores producciones cinematográficas sobre el papel de los medios en la sociedad, y las presiones que padecen las grandes corporaciones tanto del mundo político como de las grandes empresas y lobbys financieros. Desgraciadamente, no es un fenómeno circunscrito a Estados Unidos.
Fuente: Periodistas en español, 30.10.15 por Mercedes Arancibia, periodista española

Asesinados por informar

En el 2015 más de 70 periodistas han perdido la vida por hacer su trabajo. En promedio cada semana muere un periodista, pero es más grave que sólo uno de cada diez casos sea sancionado por las autoridades competentes, pues de acuerdo con el informe sobre Seguridad de los Periodistas y los Peligros de la Impunidad de la Directora General de UNESCO, Irina Bokova, publicado en el 2014, menos del 6% de los 593 casos de asesinatos de periodistas del 2006-2013 fueron resueltos.
La impunidad ante estos crímenes alimenta un ciclo que propicia la repetición de las violaciones a los derechos humanos, tiene efectos como la autocensura en los comunicadores, temor para el ejercicio de la labor periodística y genera un efecto amedrentador en la sociedad, invisibilización de la información pública y encubrimiento de irregularidades que van desde corrupción, crimen organizado, indicios tempranos de crímenes de lesa humanidad o infracciones contra el medio ambiente.
La Asamblea General de Naciones Unidas adoptó la resolución A/RES/68/163 en su sesión número 68 en diciembre del 2013, en la que proclamó el 2 de noviembre como el Día Internacional para Combatir la impunidad en crímenes contra Periodistas y encomendó a UNESCO la coordinación global de los esfuerzos de las Naciones Unidas en materia de seguridad de los periodistas, rol que se suma a su mandato de promover la libertad de expresión, que desempeña desde hace 70 años. Esta decisión histórica, ha sido reforzada con el llamado del Consejo de Derechos Humanos en el 2014 y del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas en mayo del 2015 en los que se urge a los Estados miembros a tomar pasos concretos en el combate a la impunidad.
Deseamos destacar la situación sufrida por mujeres periodistas. Ellas, bajo una condición de mayor vulnerabilidad, son amenazadas, asesinadas, víctimas de ataques sexuales y otro tipo de agresiones basados en condición de su género. Es un hecho que los crímenes contra las mujeres periodistas usualmente no son denunciados por miedo a las represalias que pueden acarrear. Lo mismo en el caso de personas transgénero y de la diversidad sexual.
Para combatir esta situación, en los dos últimos años representantes de las más altas cortes de derechos humanos del mundo, la Corte Interamericana de Derechos Humanos, la Corte Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos y la Corte Europea de Derechos Humanos, así como la Relatoría para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y otros operadores de justicia de diversas partes del mundo, coincidieron en la necesidad de desarrollar programas de actualización profesional para mejorar la protección de la libertad de expresión en general.
El Plan de Acción de Naciones Unidas sobre Protección de los Periodistas ha dado pasos importantes en la articulación de las diferentes iniciativas en combate a la impunidad. No obstante; existen nuevos retos para la protección de comunicadores sociales , bloggers, usuarios de redes sociales, reporteros ciudadanos y activistas de derechos humanos y del ambiente quienes requieren de mecanismos especializados de protección como nuevos blancos de los ataques y como reto mayor persiste la protección de los periodistas en condiciones de discapacidad.
Hoy, 2 de Noviembre, Día Internacional para Combatir la Impunidad en Crímenes Contra Periodistas, UNESCO publica el Informe Global sobre Libertad de Expresión y desarrollo de los Medios de Comunicación que está especialmente dedicado al análisis de la libertad de expresión en la era digital. (http://www.unesco.org/new/en/endimpunity)
Los ataques contra periodistas afectan el derecho de buscar, recibir e impartir información. UNESCO llama a los Estados a cumplir con su deber de investigar, procesar y sancionar a los perpetradores de los crímenes y alerta a la sociedad civil y comunicador a sumarse al llamado global para poner fin a la impunidad y por ende, proteger el derecho a la libertad de expresión.
 Fuente: El País, 1.11.15 Pilar Álvarez-Laso es Directora y Representante de la Oficina Multipaís de la UNESCO