Miembro de la APT obtiene premio en concurso nacional de producción periodística

El movimiento ¡Vuela Libre! por una niñez y adolescencia libre de violencia sexual comercial, realizó en los pasados días la premiación a los ganadores del concurso nacional dirigido a profesionales en comunicación y periodismo y a estudiantes, después de la evaluación de más de 150 trabajos.

En la oportunidad la Secretaria de Hacienda de la Asociación Nacional de Periodistas de Bolivia (ANPB) y miembro de la Asociación de Periodistas de Tarija (APT) Lidia Campos, obtuvo el segundo lugar en la categoría “Profesionales” con el reportaje: “Violencia sexual comercial contra niñas, niños y adolescentes invisibilizada en Tarija”.

La Galardonada, durante el acto de premiación señaló que la temática es muy sensible y el rol de los periodistas es agendar la misma en los medios logrando sensibilizar a la población, generando impacto y cambio de actitud; destacó la importancia de seguir involucrando a periodistas y sociedad en general sobre la violencia sexual comercial.

Campos manifestó también que en la región no existe ningún a sentencia con ese tópico, sin embargo es un delito que si existe en la sociedad por lo cual en el entorno familiar se debe tomar conciencia para proteger a la niñez promoviendo un ejercicio pleno de sus derechos.

Renán Estenssoro, Director de la Fundación para el Periodismo manifestó que desde el periodismo se puede hacer mucho para combatir la violencia sexual comercial contra niños/as y adolescentes no solo informando y formando opinión, sino también estimulando la investigación y el periodismo de calidad, apoyando iniciativas y creando conciencia ciudadana.

Entre otros puntos indicó que en Tarija resultado de una investigación se evidenció que las fuentes de información están cerradas y por ello celebra que una de las ganadoras sea una tarijeña. “Creemos que esta es la forma de ir abriendo un camino para ir revelando una realidad que debemos combatir”, enfatizó Estenssoro.

La Coordinadora Nacional del Movimiento Vuela Libre, Verónica Cronembold, dijo que el concurso se desarrolló de manera exitosa, pues se esperaba mayor participación de concursantes de la ciudad de La Paz y en un promedio de 50 postulantes, hecho que se superó pues tuvieron más de 150 trabajos a pesar de la pandemia.

Asimismo señaló que se conformó un jurado calificador muy riguroso y comprometido con todas las instituciones involucradas en la organización del concurso, se tuvieron trabajos con mucha calidad y diversidad lo cual fue una tarea difícil para el jurado pues había una alta calidad de los productos periodísticos.

Cronembold, resaltó que inicialmente se tenían dos categorías en el concurso y debido a las múltiples consultas, interés en escribir y solicitudes se dio oportunidad a otras personas que no eran periodistas o estudiantes de comunicación.

El movimiento Vuela Libre que nació de una iniciativa de cooperación Holandesa, tiene entre sus objetivos de posicionar la temática de violencia sexual comercial en niños, niñas y adolescentes en la sociedad, el estado, sector privado y comunidad, también se apoya a centros de acogida que apoyan a reintegrar víctimas  la sociedad, a su vez realiza asesoramiento técnico al estado entre otras actividades.

Las instituciones que formaron parte de esta iniciativa fueron: Icco Cooperación, Fundación Munasim Xullakita, Fundación para el Periodismo, Universidad Católica Boliviana, Gobierno Autónomo Municipal de La Paz y Eco Jóvenes Bolivia.

Pandemia y federalismo

Comienzo este artículo con un título no muy original, pero ciertamente pertinente.

Es muy bien conocido en todo el mundo que los latinoamericanos en general, pero los bolivianos en particular, somos muy efusivos, cordiales y espontáneos, tan espontáneos que al día siguiente que hacemos una promesa ya nos arrepentimos de la misma y no sabemos como hacer para zafar de la misma.

Aplicada esta fórmula en el plano político, resulta en que un día podemos elaborar una política y al día siguiente derogarla. (Obviamente estoy exagerando para que se entienda a donde quiero llegar).

Tal es así que en las “gloriosas jornadas de octubre” (para parafrasear a los demagogos de siempre), una de las banderas que permitió que echáramos del poder al narco tirano, fue la del federalismo.

Hasta ahora retumban en mis oídos, los pedidos de los cabildos de Santa Cruz, Potosí y Tarija donde junto a otras cosas, se pedía ese estatus político para el país, al que estoy seguro, los otros departamentos se plegarían de buena voluntad.

Medio año después y en medio de un ambiente electoral un tanto apañado por la pandemia que nos ha tocado vivir, no he leído (y les pido que me corrijan si estoy errado) que ninguno de los partidos, organizaciones o frentes, tenga  una línea dedicada a este tema. Ni siquiera la dupla Camacho/Pumari, quienes separadamente promovieron los cabildos y las peticiones que contenían.

Sin embargo y gracias a la pandemia, hoy podemos ver en la práctica, que este es el mejor sistema de gobierno, porque es el que está más cerca de las necesidades de cada una de las regiones de cada país, debido a que los fenómenos económicos, sociales, culturales y hasta médicos, tienen sus particularidades que nadie mejor que los propios habitantes de cada región, pueden encontrarles solución.

Por diferentes motivos, la pandemia no atacó por igual a los departamentos de Bolivia, o si lo hizo, los mismos respondieron de diferente manera a ella con distintos resultados y no sería ni justo, ni correcto, “igualar” a las regiones con el mismo resultado.

Países federales como Estados Unidos, Alemania, Argentina y México, tuvieron mejor resultado para enfrentar la pandemia, precisamente porque a nivel local  pudieron implementar las medidas que mejor se adecuaban al momento vivido.

En nuestro país, de hecho aplicamos el principio autonómico para tomar las decisiones precisas para cada departamento, incluso para cada municipio, no obstante todos los problemas que provenían de una limitada autonomía como la que tenemos.

Ahora y con los resultados en la mano, con optimismo puedo decir que atrás quedaron los agoreros “slogans” de separatismo, antipatria y otros epítetos que provenían de “los demagogos de siempre” y que sembraban terror y desconfianza acerca de este sistema  de gobierno del que gozan los países más evolucionados del planeta.

Desde el sur de Bolivia, hago llegar este clamoroso pedido a todos los líderes de opinión, pero particularmente a la “clase política”, para que incluyan en la agenda del futuro próximo, esta exitosa fórmula de gobierno.

*Javier Vega es Presidente de la Asociación de Periodistas de Tarija

Cuarentena dinámica: Que hacer?

Empiezo este artículo con un título que me hace recuerdo de mis años de universitario cuando estaba de moda “el ser político” y especialmente el “ser marxista” donde todo el mundo se alababa de dominar el tema político en general y el marxismo en particular, y cuando los pseudo intelectuales de la época, no escatimaban esfuerzos para aconsejar a las masas “lo que se debería hacer para conquistar el poder e instaurar la revolución proletaria para salvar al mundo de las garras del malvado capitalismo”.

Esta vez me toca versar sobre un tema mucho más altruista e importante como lo es la salud de toda una población, en este caso del departamento de Tarija, acosada por un enemigo invisible como lo es la epidemia más conocida como COVID19.

En anteriores artículos había puntualizado algunos aspectos que no se estaban realizando de la mejor manera y que eran un riesgo para dejar que esta enfermedad echara raíces en este Departamento.

Concretamente me refiero a la falta de control efectivo en las fronteras departamentales, el manejo irresponsable en las empresas petroleras que operan en el Departamento, de empleados que vienen y van y la no aplicación del único protocolo de bioseguridad que garantiza el no contagio de la enfermedad: el aislamiento obligatorio durante dos semanas.

Cuando ya tenemos 32 infectados en todo el Departamento, la realidad está mostrando que las observaciones hechas oportunamente han sido totalmente justificadas.

En esta ocasión voy a ampliar estas apreciaciones en vista de que después de casi dos meses de confinamiento, la sociedad necesita volver a una cierta normalidad sin correr el riesgo de que la epidemia se “dispare” en el Departamento y tengamos que lamentar muchas muertes.

No obstante que ya tenemos una treintena de casos registrados en el Departamento, todavía estamos en una fase donde los casos “autóctonos” son muy pocos y están monitoreados.

Felizmente las medidas tomadas por los gobiernos de naciones vecinas como Paraguay y Argentina, han reducido el riesgo de contagio por nuestras fronteras internacionales, pero continúa el peligro en nuestras fronteras con otros departamentos, especialmente en el lado oriental, desde el hermano departamento de Santa Cruz, donde los últimos días se han infectado casi un medio millar de personas por día, por lo que la primera medida a tomar, (lo venimos diciendo desde hace varias semanas) es poner un puesto de control en Camatindi, donde se establezcan las autoridades policiales, militares y de salud, además de un lugar de aislamiento, para poder controlar el tránsito de personas y productos que entran y salen por ese punto.

No basta con desinfectar el camión con la mercadería, eso casi no ayuda en nada porque el virus utiliza el interior de las personas para transportarse. Por eso mismo no es suficiente con controlar la temperatura de las personas, pues una asintomática contagia en mayor número por que nadie se cuida de esa persona.

Tampoco ayuda con anotar el nombre y los datos del transportista, porque éste necesita comer, descansar, entrar al baño, etc. y durante ese lapso irá contagiando a todos los que entran en contacto con él. Esta política es jugar al gato y al ratón donde el último va por todas partes y el primero lo sigue atrás.

Lo que se debe hacer es ser taxativo con las personas que quieran ingresar al Departamento: aislamiento de 14 días, es lo único que asegura que esa persona no está ingresando a contagiar.

Soy consciente de que un transportista que solo viene a dejar productos no va a querer quedarse dos semanas en aislamiento, pero entonces busquemos las soluciones.

Antes ya se había hablado de reemplazar a ese conductor por otro que viva en el Departamento y que en el límite departamental recoja ese camión y lo conduzca a destino. Alguien dirá que eso elevaría al doble el costo del transporte. Si,  probablemente pero veamos las formas de que se puedan asociar entre empresas de transporte o en último caso, que se pueda subsidiar esa parte del transporte. Total, un paciente en terapia intensiva, cuesta infinitamente más que eso.

 En fin, cuando se quiere, se puede encontrar soluciones Lo contrario, implica rendirse ante la situación y  escudarse en el fácil argumento de la “irresponsabilidad de la gente” y la tarea de los políticos en estos casos no es dejarle la situación a la gente, sino tomar medidas que reemplacen esa irresponsabilidad.

En suma, lo que vuelvo a recalcar por enésima vez es que conteniendo la pandemia en las fronteras departamentales, habremos ganado la guerra a este invisible enemigo.

*Javier Vega es presidente de la APT